Malezas: las aplicaciones selectivas se amortizan “en el bolsillo y en el ambiente”

Equipo pulverizador montado en una Pick Up, con aplicación selectiva (weed- it)

Es un dato que surgió del primer Testimonial de la Red de Ensayos en Malezas de Aapresid, realizado en Chacabuco. Los sistemas “weed-it”, un apoyo de lujo para controlar las malezas.

Aunque a paso lento, los productores de a poco están adoptando sistemas “weed-it” a sus pulverizadoras. ¿De qué se trata? De la tecnología que permite aplicaciones selectivas de herbicidas, a través de un scanner capaz de diferenciar una maleza de un cultivo y que, a partir de ello, abre la boquilla con el agroquímico sólo en el lugar que es necesario.

La Regional Chacabuco de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) fue sede del primer Testimonial de la Red de Ensayos en Malezas (REM), en el que se analizó a fondo el potencial de esta tecnología.

Tres beneficios

Según Martín Marzetti, responsable de la REM, el uso de las aplicaciones selectivas es deseable por tres razones principales:

– Permite un menor uso de herbicidas, lo que redunda en un menor costo para el productor y un menor impacto ambiental

– Permite utilizar una mayor diversidad de herbicidas, especialmente aquellos que por su alto costo no se utilizarían en aplicaciones de cobertura total y sí se hace factible con esta tecnología

– Permite un control de poblaciones de malezas en niveles iniciales muy bajos, situaciones que mayormente no llevarían a una aplicación de cobertura total al no obtenerse un retorno económico directo por su control y dejando así que las poblaciones crezcan en superficie.

Costos

Sergio Ibrahim es productor y contratista en el Noreste Argentino (NOA), con base en Charata, y posee dos máquinas pulverizadoras con esta tecnología incorporada.

Según sus cálculos, el costo de la tecnología, así como una menor capacidad de trabajo de la máquina, hace que el servicio cueste alrededor de un 60 por ciento más que una aplicación común, pero con un ahorro del 80 por ciento en el herbicida utilizado, “lo que paga con creces el mayor costo del servicio”.

Complemento

Un dato importante que destacan desde Aapresid es que estos implementos funcionan como un complemento de las aplicaciones de cobertura.

Es decir, no todas las aplicaciones se hacen de manera dirigida, si no que normalmente la aplicación de barbecho otoñal se hace en cobertura con herbicidas que controlen las malezas presentes y agregando herbicidas residuales, pero luego se puede hacer una o más aplicaciones dirigidas sobre lo que va emergiendo o rebrotando en la primavera. Así se llega a la siembra del cultivo de verano, cuando se suelen aplicar nuevamente herbicidas residuales en cobertura total.

Ibrahim comentó que los operarios de la máquina deben ser bien calificados, porque hay más variables a considerar que en una aplicación tradicional y que la menor necesidad de carga del equipo hace el trabajo más liviano, así como una logística más sencilla.

“Debe entenderse como una herramienta más dentro del sistema, que no va en contra del uso de herbicidas residuales, los cultivos de invierno o las coberturas, sino que los complementa; de lo contrario, más que una solución nos estaremos comprando un nuevo problema”, subrayan desde Aapresid.