El productor, dueño del establecimiento, subrayó que fue fatal la combinación de altas temperaturas, alta humedad y temperaturas mínimas muy elevadas. El empresario dijo que tras el penoso suceso se comunicó con una serie de profesionales, y confirmó que la vaquillona y la vaca enferma, son los segmentos que más sufren el cóctel de altas temperatura y elevada humedad. El antecedente más cercano, pro muy superior al vivido en Córdoba, se registra en California. En el verano 2007-2008 murieron más de 30.000 vacas a causa del calor; y desde allí se ha puesto mucho énfasis en mitigar el calor y proporcionarles bienestar a las vacas Por su parte, el Senasa recomendó a los productores tomar recaudos ante la ola de calor que se extiende en el país de manera sostenida para evitar ver afectada la productividad de sus animales y la rentabilidad de su producción. Los animales de producción deben ser criados en condiciones ambientales apropiadas, además del alimento y el agua necesarios para su desarrollo. En condiciones de estrés calórico, los animales disminuyen la capacidad de regulación de su temperatura corporal, lo cual lleva a la reducción voluntaria en la ingesta de alimentos y la consecuente disminución en la producción y/o aptitud reproductiva.”