La digitalización junto al avance que han tenido las tecnologías emergentes y de conectividad ha permitido consolidar nuevas formas de aprender más eficaces y personalizadas. Y es que, a diferencia de los métodos tradicionales de aprendizaje, donde las lecciones se dan de forma grupal, con numerosos alumnos y donde se requiere movilizarse a locales físicos determinados a horarios específicos, las clases online brindan un sinfín de beneficios. Conozcamos algunas de las ventajas claves de aprender en línea y a un ritmo personalizado.
Se reduce el estrés y se fomenta el aprendizaje autónomo
Aprender inglés desde casa reduce notoriamente la ansiedad asociada con las aulas tradicionales, donde los estudiantes pueden sentir desde presión por hablar en público hasta seguir el ritmo del grupo; esto último también afecta los profesores, pues les resulta complicado determinar en que falla cada alumno en particular. Por su parte, las plataformas online, como That’s English!, crean un entorno más relajado e íntimo, permitiendo a los estudiantes, especialmente los tímidos, admitir sus errores abiertamente sin sentir que los van a juzgar. De hecho, más del 65% de los estudiantes que optan por hacer cursos online reportan un menor estrés en comparación con clases presenciales. Además, el aprendizaje autónomo fomenta la disciplina y la organización, habilidades muy deseadas en el ámbito profesional. Otro hecho destacable es que, al estudiar en línea, se pueden repetir las lecciones y pausarlas, además de practicar los ejercicios hasta dominar un tema, lo que refuerza también la retención del conocimiento.
Horarios a convenir y clases personalizadas
Una de las principales ventajas de aprender inglés desde casa a través de plataformas educativas online es la flexibilidad horaria, que permite a los estudiantes adaptar el aprendizaje a sus horarios más convenientes. Un dato a destacar es que para el cierre del 2024, el INDEC reportó que el 93,7 % de los hogares argentinos tenían acceso a Internet, lo que facilita aún más el estudio en cualquier momento, ya sea en la mañana, tarde o inclusive, en la noche. Con ello también se elimina la necesidad de asistir a clases presenciales con horarios rígidos. Esto resulta sumamente conveniente sobre todo para los trabajadores y estudiantes que tienen horarios comprometidos. Además, las plataformas permiten personalizar el contenido según las necesidades individuales, como inglés para negocios, para áreas técnicas o simplemente se desea mejorar la pronunciación. Los estudiantes al avanzar a su propio ritmo, permiten a los profesores enfocarse en aquellas áreas donde la persona necesita mayor práctica, lo que incrementa la eficiencia del aprendizaje en comparación con métodos tradicionales, donde el ritmo del aprendizaje lo marca el grupo.
Interacción con profesores y comunidades globales
El aprendizaje desde casa no implica aislamiento, ya que las plataformas permiten conectar a los estudiantes con profesores nativos y comunidades globales. Es importante reseñar que las plataformas ofrecen clases en vivo con profesores certificados, permitiendo una interacción directa que mejora la fluidez y la confianza al hablar. Los foros y grupos de intercambio de idiomas, que suelen integrarse en estas plataformas, facilitan la práctica con otros estudiantes de todo el mundo, fomentando así las habilidades conversacionales. Esta conexión global es especialmente valiosa para aprender jergas y matices culturales, algo que los métodos tradicionales suelen pasar por alto. La personalización de las clases, basada en las necesidades del estudiante, asegura un progreso más rápido en menos tiempo, comparándolo con los métodos tradicionales presenciales.