El Gobierno aceptó introducir 28 modificaciones al proyecto de reforma laboral que se debatirá este miércoles en el Senado, tras una negociación liderada por Patricia Bullrich con la oposición dialoguista.
El cambio más significativo es la eliminación del artículo que reducía el impuesto a las Ganancias para las empresas en un 3%, una medida que permite a las provincias evitar una pérdida estimada en 3 billones de pesos. Al respecto, Bullrich afirmó: “Decidimos postergar el tratamiento del impuesto a las Ganancias hasta construir un proyecto de reforma fiscal integral, que integre a los tres niveles impositivos: nacional, provincial y municipal”.
En una serie de concesiones hacia la Confederación General del Trabajo (CGT), la Casa Rosada resolvió no modificar el aporte patronal a las obras sociales, que se mantendrá en el 6%. Asimismo, los denominados “aportes solidarios” continuarán siendo compulsivos por dos años con un tope del 2%, pasando a ser voluntarios una vez vencido dicho plazo.
Por otro lado, los empleadores conservarán su rol como agentes de retención de la cuota sindical, garantizando que no se vea afectada la recaudación de los gremios, mientras que las cámaras empresarias lograron que los aportes de sus integrantes también sean obligatorios por un período de dos años.
La estrategia oficialista, que inicialmente sostenía la postura de “no cambiar ni una coma del proyecto original”, viró hacia el consenso para asegurar entre 42 y 44 votos en la votación en general.
Entre las modificaciones de redacción, se destaca la eliminación de la denominación “industria del juicio” en lo referido a la justicia laboral. El proyecto mantiene como ejes centrales la reducción de cálculos indemnizatorios, mayores facilidades para la contratación y el despido, y la limitación del derecho a huelga, aunque con las flexibilizaciones negociadas recientemente con diversos sectores.
La decisión final se tomó tras una reunión de dos horas de la mesa política en la Casa Rosada, encabezada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y con la participación de Karina Milei, Luis Caputo, Santiago Caputo y Martín Menem, entre otros funcionarios.
Tras obtener el visto bueno del Poder Ejecutivo, el nuevo texto fue enviado a los senadores para su tratamiento. Con los gobernadores conformes por el resguardo de sus recursos fiscales, el oficialismo espera que la reforma sea aprobada sin contratiempos, aunque se prevé que los números varíen durante la votación en particular por títulos.