Según el último informe del Centro de Almaceneros de Córdoba (IETSE), la inflación en la provincia durante noviembre alcanzó el 2,4 %, apenas por encima del 2,3 % registrado en octubre.
El rubro de mayor impacto fue “Alimentos y Bebidas sin Alcohol”, con un alza del 2,6 % mensual.
Dentro de ese segmento, la carne vacuna registró un incremento superior al 10 %, mientras que frutas y verduras subieron alrededor del 6 %.
A su vez, el informe señala que la canasta básica de alimentos, el transporte urbano y las tarifas de agua y electricidad registraron aumentos de entre 3 % y 4 %, presionando aún más sobre el costo de vida.
| Mes / Año | Variación mensual estimada |
|---|---|
| Julio 2024 | 4,36 % |
| Diciembre 2024 | 3,49 % |
| Enero 2025 | 2,20 % |
| Marzo 2025 | 2,80 % |
| Abril 2025 | 2,50 % |
| Mayo 2025 | 2,00 % |
| Agosto 2025 | 1,90 % |
| Septiembre 2025 | 1,80 % |
| Octubre 2025 | 2,30 % |
| Noviembre 2025 | 2,40 % |
La tendencia muestra cierta desaceleración gradual, aunque desde niveles todavía altos y con saltos en meses puntuales.
Según el informe, los capítulos que empujaron el índice fueron:
Alimentos y Bebidas: +2,6 %
Carnes: aumentos superiores al 10 %
Frutas y verduras: subas cercanas al 6 %
Transporte y tarifas de servicios básicos: entre 3 % y 4 %
Alquileres y mantenimiento del hogar: fuerte presión sobre el bolsillo familiar
El relevamiento del Centro de Almaceneros expuso datos sociales muy delicados:
Más del 58 % de los hogares no pudo cubrir la Canasta Básica Alimentaria.
Cerca del 72 % tuvo que recurrir a ayuda estatal para acceder a alimentos esenciales.
El 89 % usó algún tipo de financiamiento (tarjetas, fiado, préstamos) para comprar comida.
En paralelo, se registró una nueva caída del consumo minorista, que afecta directamente al comercio local y a los pequeños almacenes barriales.
La baja gradual de algunos meses no alcanza para hablar de estabilidad. Hay tres factores que explican por qué sigue siendo un problema:
Inflación acumulada alta: incluso con aumentos moderados, el arrastre de meses anteriores impacta fuerte en el ingreso real.
Canasta de alimentos cada vez más restringida: se achica el consumo y se reemplazan productos por opciones más económicas.
Tarifas y bienes regulados como amenaza latente: si vuelven a ajustarse, podrían reactivar un nuevo salto inflacionario.