El Gobierno avanza con las leyes necesarias para consolidar la solvencia fiscal del país, el pilar del programa económico lanzado el 10 de diciembre. Para el equipo económico, el déficit cero está fuera de cualquier tipo de negociación.
El ajuste presupuestario sobre las finanzas del Gobierno nacional sigue consolidándose mes a mes. El Presidente Javier Milei y el Ministro de Economía Luis Caputo presentaron una nueva Ley Bases para apuntalar el ajuste de las cuentas públicas y combatir la inflación que dejó el kirchnerismo. La eliminación del agujero fiscal es imprescindible para recobrar la estabilidad de los precios.
Se presentan una serie de disposiciones impositivas que prometen afianzar la recaudación atendiendo a los incentivos de los agentes de la economía, y al mismo tiempo medidas fiscales para continuar con el recorte del gasto público a nivel nacional.
Las medidas contenidas en la nueva Ley Bases son las siguientes:
Blanqueo de capitales con una tasa del 0% con un tope de hasta US$ 100.000 millones, y una alícuota del 5% superado este umbral
Lanzamiento de un programa de privatización de empresas estatales, como no se veía desde la década de 1990. Esto incluye a algunas entidades como Aerolíneas Argentinas, AySA, los ferrocarriles y el Banco Nación, entre otras
Reforma del Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría (ingresos en relación de dependencia). Se eleva el mínimo no imponible a $1.800.000 mensuales para solteros, y hasta $2.200.000 millones para casados con hasta 2 hijos
Los requisitos blandos para la declaración fiscal de capitales radicados en el exterior o no declarados en el país permitirían un shock de recaudación que promete ser aún mayor del que hubo entre 2016 y 2017.
Por aquel entonces, el Gobierno nacional había logrado reducir el déficit primario en un 0,3% del PBI únicamente por esta vía, por lo que representa una magnitud nada desdeñable.
Asimismo, el programa de privatizaciones no solamente generaría un ahorro fiscal a cuenta de la reducción de las transferencias para cubrir el déficit operativo de las empresas estatales, sino que además permitiría generar recursos (por única vez) que podrán emplearse para diversos fines.
Las pérdidas operativas de las empresas del Estado promediaron el 0,7% del PBI a lo largo del año 2023, una proporción equivalente a lo que se destina para la financiación de programas sociales de alimentación y la AUH, puestos juntos.
Finalmente, la mayor generalización del Impuesto a las Ganancias permitirá ampliar la recaudación a cuenta de una mayor base imponible, al mismo tiempo en que el Gobierno aliviará la carga fiscal con un mayor énfasis sobre las personas con hijos. Las políticas fiscales con incentivos a la natalidad son cada vez más comunes en el mundo, y el enfoque fue recibido con buenos ojos por parte del equipo económico.