Argentina superó el millón de contagios de coronavirus

El Ministerio de Salud informó este lunes 12.982 nuevos casos de coronavirus y 451 muertes en 24 horas en la Argentina. Así, la cantidad de infectados en todo el país llegó a los 1.002.662, y las víctimas fatales a 26.716. En tanto, suman 803.965 los pacientes dados de alta.

De acuerdo con los datos del Gobierno, de las 451 víctimas fatales 251 son hombres y 198 mujeres. Además, se informó que “dos personas residentes en la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires notificadas como fallecidas no registran dato de sexo”.

También se detalló que en las últimas 24 horas se hicieron 28.395 testeos de coronavirus. De esta forma, las pruebas diagnósticas realizadas desde el inicio de brote ascendieron a 2.626.406, lo que equivale a 57.880 muestras por millón de habitantes.

Del total de casos que fueron confirmados hoy, 4.206 son de la provincia de Buenos Aires, 557 de la Ciudad de Buenos Aires, 12 de Catamarca, 185 de Chaco, 220 de Chubut, 1668 de Córdoba, 122 de Corrientes, 258 de Entre Ríos, 6 de Formosa, 51 de Jujuy, 92 de La Pampa, 65 de La Rioja, 744 de Mendoza, 271 de Neuquén, 207 de Río Negro, 80 de Salta, 10 de San Juan, 277 de San Luis, 138 de Santa Cruz, 2050 de Santa Fe, 145 de Santiago del Estero, 238 de Tierra del Fuego y 1386 de Tucumán.


Ginés Gonzáles García y Alberto Fernández confían en tener la vacuna contra el coronavirus para fin de año

El gobierno de Alberto Fernández relativizó la llegada del país al millón de contagios de coronavirus. Apuesta a contar con la vacuna “lo antes posible” y acusa a “la oposición y a los medios” de haber “politizado” la lucha contra la pandemia. La prioridad, hoy, es “concentrarse” en la explosión de casos en el interior del país, dicen en la Casa Rosada.

Siete meses después del inicio de la cuarentena, el Gobierno cree que el combate a la pandemia “se politizó”. No apunta tanto al gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta, sino al de Mendoza, que encabeza Rodolfo Suárez y en el que la Casa Rosada adivina la influencia del titular del Comité Nacional de la UCR, Alfredo Cornejo. “La política hizo que no cerraran cuando correspondía”, se queja un funcionario al tanto de los diálogos con Suárez y Cornejo.

“Es un momento complicado y muchos están haciendo campaña con todo esto”, coincidieron desde el Ministerio de Salud, que encabeza Ginés González García. Los funcionarios afirman: “Compararnos con otros países europeos no sirve demasiado, son realidades distintas y ninguna receta funcionó del todo”. Defienden la política de cierre temprano que -advierten- “evitó muchísimas muertes en el país” y relativizan la posibilidad de “consenso” con la oposición política en este tema. “Hay sectores de la oposición que nos piden diálogo -dicen cerca de González García-. El ministro les repite: ‘si tienen la solución para frenar esto, que me la digan y lo hacemos ya mismo’. Pero nadie trae una idea superadora.”

Al mismo tiempo que reconocen que la velocidad de contagios fuera de los límites del AMBA superó todas las previsiones, en el Gobierno defienden la criticada política de testeos limitados. “Los PCR salen 8000 pesos y no tenemos presupuesto para testear a todo el mundo una vez por día”, sostienen. En la reunión del Cofesa, que reúne a los ministros de salud de todas las provincias del país, González García pidió el viernes a los funcionarios que “incluyan los test que dan negativo” en sus informes, para demostrar que la tasa de positividad “no es tan alta” como dicen las cifras hoy. “Igual ya está instalado en los medios que testeamos poco”, comentaron, resignados, desde otro ministerio.

En lo que no parece haber discusiones con la oposición es en la ansiosa espera por la aparición de la vacuna. “Recién en marzo podremos tener masivamente la vacuna, pero igual iremos vacunando con anterioridad, en la medida que vayamos teniéndolas”, resaltó el ministro de Salud el sábado, en diálogo con radio Continental, en su última aparición mediática. En el Gobierno hablan de la distribución, hacia principios de año, de 13,5 millones de dosis entre médicos, enfermeros y grupos de riesgo “de las vacunas que salgan primero”. La incertidumbre por la llegada y efectividad de las vacunas es otro motivo de inquietud en el oficialismo.