Ecuador: dos muertos en protestas contra tarifazo y ajuste

Miles de manifestantes indígenas y urbanos protagonizaron violentos cruces con agentes policiales; el presidente, Lenin Moreno, adelantó que no renunciará y Rafael Correa llama.

Al menos dos personas murieron y decenas resultaron heridas durante las manifestaciones llevadas a cabo en las calles de diferentes ciudades de Ecuador, donde se enfrentaron con efectivos policiales debido al aumento de los combustibles y el ajuste.

Los indígenas se concentraron en el centro norte de la capital -adonde llegaron entre el lunes y martes desde el interior del país- y ya comenzaron a marchar rumbo al casco histórico de la ciudad. A esa protesta se sumaron sindicatos y trabajadores.

Pese al diálogo abierto entre el Ejecutivo y los indígenas, la protesta no cede. Además, el bloqueo se mantiene en Sierra Norte, Centro, Austro y de Santo Domingo. En Ambato y Pastaza se registraron saqueos y la destrucción de propiedad privada y pública, según confirmaron las autoridades locales.

Los aborígenes exigen que el presidente Lenín Moreno eche para atrás el desmonte de los subsidios acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de préstamos por 4.209 millones de dólares. “Ya hemos tenido los acercamientos respectivos; hemos conversado con algunos de sus dirigentes”, dijo a la prensa Moreno el martes por la noche, cuando saludó a soldados que protegen un puente en Guayaquil, en el sudoeste del país.

Los aborígenes exigen que el presidente Lenín Moreno eche para atrás el desmonte de los subsidios acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a cambio de préstamos por 4.209 millones de dólares. “Ya hemos tenido los acercamientos respectivos; hemos conversado con algunos de sus dirigentes”, dijo a la prensa Moreno el martes por la noche, cuando saludó a soldados que protegen un puente en Guayaquil, en el sudoeste del país.

Las protestas que estallaron por el fin de los subsidios -pactado con el FMI- y la consecuente alza de hasta 123% en los combustibles desataron más caos y golpearon sensiblemente la producción petrolera debido a la toma violenta de pozos en la Amazonía. En Quito, militares y policías repelieron con gas lacrimógeno a varios cientos de manifestantes que con la cara cubierta también intentaron ocupar la sede del Congreso unicameral. Sobre la vía ardían árboles caídos y las humaredas eran visibles a distancia.

“Primero la Asamblea y luego nos tomaremos Carondelet (casa presidencial)”, amenazó uno de los manifestantes, en abierto desafío al estado de excepción que rige en el país desde el jueves.