Se trata de la dimensión total de la cancha en donde Oliver Atom y sus compañeros del multicampeón Niupi desarrollaban sus aventuras y atraían a millones de personas en todo el mundo. Tras un conjunto de cálculos matemáticos, concluyó que el tamaño del terreno de juego era de ¡18 km de largo!.
Para llegar a ese número, se basó en un hombre de 1.70 de estatura, que hizo suponer que el futbolista vería el horizonte a 4,5 kilómetros y teniendo en cuenta que la línea del arco aparece cuando un jugador está aproximadamente a 3/4 de la longitud del campo.
A su vez, difundió a cuanto corría Oliver y el resultado fue aun más extraño, porque afirmó que el protagonista realizaba piques a ¡150 km por hora! para llegar al arco rival.
Por Martín Velasco
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