El progreso de juveniles en Argentina

El sufrimiento de los penales entre Argentina y Mali. Mundial sub 20

Tras la eliminación del equipo argentino del Mundial Sub 20 de Polonia se habla de un nuevo fracaso. En Córdoba Times Deportes analizaremos el proceso de juveniles que pasó de estar relegado a tomar presencia como el la época de José Perkerman.

El equipo sub 20 de Argentina es dirigido por Fernando Batista, hermano de Sergio «Checho» Batista, campeón del mundo en 1986, sub campeón en Italia 90 y ex entrenador nacional en la Copa América 2011, quedó eliminado del Mundial de Polonia 2019 tras caer por penales ante Malí por 5-4, luego de empatar 2-2 en los 120′.

La era dorada de las juveniles con Pekerman y Tocalli en el banco, y jugadores como Juan Román Riquelme, Lionel Messi, Sergio Agüero, Pablo Aimar, Sergio Romero, Gabriel Mercado, Ángel Di María, Javier Mascherano, Lucas Biglia, Éber Banega, entre otros, quedó en el recuerdo y 12 años de desatención en las categorías inferiores provocó un fallo en el recambio de la selección mayor al no tener futbolistas que hayan vestido la camiseta albiceleste. Luego del bicampeonato Holanda 2005 y Canadá 2007, el seleccionado sub 20 no alcanzó la ronda de 8 mejores de un mundial de la categoría.

En los JJOO de Atenas 2004, con Tévez, Lux y Cambiasso, y Beijing 2008, con Messi, Riquelme, Agüero y Di María, la Selección logró la medalla de Oro, con Mascherano en ambos equipos, y eso quedó demostrado en 2014 cuando alcanzaron la final del Mundial en Brasil. Esa etapa quedó retratada en cada Mundial por la cantidad de futbolistas participantes de las competiciones ya mencionadas, pero la era de estrellas cayó, puede ser porque los equipos conformado por aquel entonces estaban plagados de figuras o porque no se hicieron las cosas correctamente.

En 2011, en Colombia, la sub 20 de Germán Pezzella, Esteban Andrada, Nicolás Tagliafico, Roberto Pereyra y Erik Lamela, cayeron en cuartos frente a Portugal por penales. El sudamericano de 2013 se disputó en San Juan y Mendoza pero el equipo local no alcanzó la clasificación al hexagonal final de dicho torneo, dentro del equipo estaban Manuel Lanzini, Matías Kranevitter, Lucas Romero, Luciano Vietto, Alan Ruíz, Agustín Allione, Lisandro Magallán y Lucas Melano, por ende no ingresaron al mundial de ese año. Para el 2015 el combinado argentino obtuvo la clasificación al campeonato del Mundo en Nueva Zelanda, aunque la estadía fue corta luego de sacar 2 puntos sobre 9 y quedar fuera de competición en fase de grupos. Corea del Sur fue sede del Mundial 2017 donde Argentina padeció como 2002 en tierras asiáticas, donde el equipo de Bielsa cayó en primera ronda, y con una sola victoria en la última jornada sobre Guinea quedaron eliminados en instancias de grupos luego de perder con el local y con Inglaterra. En JJOO, Argentina no clasificó a Londres 2012 y quedó eliminada en la primera ronda de Río 2016.

El quiebre en los equipos formativos se notó cuando el recambio para el combinado mayor no aparecía y recién ahora podemos ver jugadores del sub 20 de 2011 vestir la albiceleste. Durante 12 años las divisiones juveniles perdieron fuerza al punto de que los equipos no cedían a sus futbolistas para que participen en los torneos de su categoría, lo que obligaba a los entrenadores a armar equipos de menor nivel competitivo.

En el recuerdo de Holanda 2005 y Canadá 2007 estaban las esperanzas de recuperar los años de gloria en las divisiones inferiores, y gracias al equipo de Batista, junto al sub 17 de Aimar, en este 2019 pudimos rememorar esos tiempos y el público nacional posó una vez más su mirada en el fútbol juvenil. Luego de clasificar al hexagonal y terminar segundos en la tabla final, Argentina se candidateo al título a base de buen juego y figuras consagradas en primera división. El plantel contó con Adolfo Gaich, goleador albiceleste, quien ya tiene minutos y goles con la camiseta de San Lorenzo, Julián Álvarez, delantero de River que jugó la final de la Libertadores 2018, Cristian Ferreira, otro futbolista de River que apareció este año desplegando una pegada fantástica, Santiago Sosa, volante millonario que fue comprado por Everton, Agustín Almendra, volante central de Boca con varios partidos en primera división, Nehuén Pérez, capitán del equipo y jugador del Atlético Madrid del Cholo Simeone, Gonzalo Maroni, con minutos en la primera de Boca, Instituto y Talleres, Ezequiel Barco, autor del penal que consagró a Independiente en la Sudamericana 2017, y Aníbal Moreno, figura del sudamericano de Ecuador, que sin minutos en la primera de Newell’s ya tiene el ojo de Gallardo sobre él.

Se ha catalogado esta eliminación como un nuevo fracaso pero… ¿Es un fracaso? No hay que perder de vista el objetivo de estas competencias, que es formar futbolistas para la que vistan la camiseta de su país con un rodaje previo a participar de un torneo continental o mundial en categoría de mayores. Cabe destacar que esa sensación de fracaso apareció gracias a que este plantel generó una nueva ilusión en el argentino que decidió sentarse a ver los partidos de un equipo sub 20, algo que hace años no pasaba. El modelo de inferiores de AFA está recuperando su forma y se espera que estos mismo futbolistas estén dentro de las convocatorias definitivas de los próximos años. A este plantel se le deben sumar aquellos que hoy forman parte de la sub 17 campeón del sudamericano 2019, como Matías Palacios de San Lorenzo, y también algunos de los futbolistas que hoy componen la lista de la Copa América, como Paulo Dybala o Lautaro Martínez.

Sí, es verdad que mientras se instruye se puede pelar el campeonato, pero no es ese el principal objetivo. La eliminación de ayer se dio por una distracción propia de jóvenes, aunque podemos recordad el gol de Hery a Brasil en 2006 cuando Roberto Carlos se agachó a tomar aire y perdió la marca del galo.

Los errores son recurrente en el fútbol, al igual que las derrotas, y hasta a los más experimentados les pasa, pero es mejor que suceda en esta etapa de la carrera donde aun hay tiempo para corregir. La eliminación es un golpe duro para los jugadores, pero eso no debe nublarles la posibilidad de crecer como profesionales y llegar a la élite del deporte, ya que derrotas hay muchas y las victorias se cuentan con los dedos. Lo más importante del torneo es probar a nivel mundial a aquellos que serán el futuro nacional en el fútbol, aunque algunos ya sean el presente de la Superliga. Si el concepto de categorías formativas se mantiene de esta manera, Argentina puede aspirar a grandes cosas en las próximas copas.