El inicio de clases en Córdoba estuvo atravesado por un paro con alta adhesión y movilización gremial en la capital. Mientras las aulas mostraban poco movimiento, el gobernador Martín Llaryora encabezó el acto oficial en San Pedro (San Alberto), donde inauguró una nueva escuela ProA orientada al Desarrollo de Software y prometió “hacer el mayor esfuerzo” para mejorar la paritaria.
El ciclo lectivo 2026 comenzó este lunes con un escenario partido en dos en la provincia de Córdoba. Por un lado, los gremios docentes llevaron adelante una medida de fuerza que, según la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), alcanzó un 70% de acatamiento entre escuelas públicas y privadas, con una movilización en el centro de la ciudad capital.
En paralelo, el gobernador Martín Llaryora eligió el interior provincial para el acto protocolar de apertura: viajó a San Pedro, en el departamento San Alberto, donde presidió el inicio formal de clases y dejó inaugurada una nueva Escuela ProA con orientación en Desarrollo de Software.
Durante la ceremonia, Llaryora buscó marcar una línea: sostuvo que la inauguración de una obra educativa en una localidad del interior no debía interpretarse como un intento de “pasar por arriba” el reclamo salarial. En ese marco, remarcó ante los docentes presentes que acompañar un hecho “histórico” para San Pedro no implicaba “de ninguna manera” suspender el reclamo ni negar el conflicto.
La escena sintetizó el clima del día: el Gobierno provincial intentando sostener el inicio del calendario escolar y, a la vez, una negociación paritaria empantanada con el gremio mayoritario.
En el tramo más político del mensaje, Llaryora defendió que la provincia mantiene una escala salarial “entre las mejores”, pero reconoció el impacto del contexto económico sobre el poder adquisitivo: “Sé también que no alcanza, porque no le alcanza a nadie en la Argentina de hoy con esta inflación”, admitió.
Luego, prometió que la Provincia “va a poner todo sobre la mesa” para lograr “la mejor paritaria posible” y seguir sosteniendo los sueldos “en la escala más alta”.
Para justificar la postura del Ejecutivo en la negociación, el gobernador señaló que la coparticipación viene cayendo hace ocho meses, en un contexto de actividad económica demorada. Ese diagnóstico fue presentado como una de las razones que condicionan el margen fiscal para mejorar la oferta salarial.
Desde el lado sindical, UEPC explicó que el conflicto escaló luego de que las 26 delegaciones rechazaran la propuesta salarial del Gobierno. El secretario gremial Roberto Cristalli afirmó que los docentes necesitan “urgente” recuperar poder adquisitivo y reclamó actualizaciones atadas a la inflación real.
En el sector privado, Sadop también se sumó al rechazo y cuestionó un esquema de aumentos ligado a la recaudación provincial en lugar del índice de precios: “Queremos salarios que nos permitan vivir con dignidad”, expresaron.
Tras el paro del lunes, la UEPC anticipó que realizará una asamblea este martes para definir los pasos a seguir y evaluar cómo continúa el plan de acción. En el gremio insisten en que la salida debe ser una mesa de diálogo con una propuesta superadora: “los maestros quieren estar en las escuelas, pero necesitan que el sueldo les alcance”.
Con ese telón de fondo, Córdoba abrió el ciclo lectivo 2026 con una postal que expone un dilema que atraviesa a la provincia: la apuesta por ampliar infraestructura y formación tecnológica —como la nueva ProA del interior— mientras el conflicto salarial tensiona el arranque de clases y deja a miles de familias pendientes de cuándo se normalizará la actividad en las aulas.