Según informe privado, el ingreso de visitantes fue un 20% superior al registrado en el mismo período del año pasado, un dato que refuerza el rol central de Córdoba en la temporada estival.
Un informe de CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) confirmó un inicio del verano 2026 con un cambio profundo en la dinámica turística nacional. Un informe de CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) detalla quen, leLejos de las reservas anticipadas y las estadías largas, la temporada se activa por picos concretos asociados a eventos, festivales, competencias deportivas y experiencias diferenciales. En ese mapa diverso, Córdoba aparece como uno de los destinos con mejor desempeño, tanto en ocupación como en volumen de visitantes.
Durante la primera quincena de enero, la provincia mostró números destacados. Villa Carlos Paz alcanzó el 90% de ocupación, mientras que Santa Rosa de Calamuchita llegó al 95%, consolidándose entre los destinos más elegidos del país. Según operadores turísticos, el ingreso de visitantes fue un 20% superior al registrado en el mismo período del año pasado, un dato que refuerza el rol central de Córdoba en la temporada estival.
El buen desempeño cordobés se explica por una combinación que hoy resulta clave en todo el país: naturaleza accesible, cercanía con grandes centros urbanos y una agenda intensa de eventos culturales, deportivos y recreativos. Festivales históricos, propuestas en las sierras y actividades al aire libre funcionan como verdaderos “gatilladores” del viaje, incluso en un contexto donde el turista se muestra más prudente con el gasto.
Un verano que se activa por picos
A nivel nacional, los relevamientos muestran que la ocupación no se ordena por anticipación, sino por oportunidades concretas. Donde hay eventos, buen clima y una propuesta clara, la demanda responde rápido. Además de Córdoba, se destacan destinos como Ushuaia, con 88% de ocupación en la primera quincena, Puerto Iguazú, que superó el 82%, Bariloche y Mendoza capital, ambos con registros cercanos al 80%.
En un segundo grupo aparecen destinos con ocupaciones medias, entre el 60% y el 75%, orientados a escapadas cortas y turismo regional. En cambio, otras plazas comenzaron con números más bajos, pero muestran recuperación hacia el resto del mes, apalancadas en agendas culturales y eventos puntuales.
El nuevo turista
El verano 2026 consolida un turista que decide tarde, ajusta la duración de su estadía y prioriza la relación precio–experiencia. Según dicho informe, este perfil se traduce en escapadas de 2 a 4 noches, alta rotación en hotelería y buen desempeño del segmento de cabañas, especialmente en destinos serranos.
Este comportamiento no implica una retracción del turismo, sino una reorganización. El visitante sigue viajando, pero lo hace de manera más selectiva, activando su decisión cuando encuentra un motivo claro para hacerlo.
Gasto moderado, pero con impacto real
Aunque el consumo es más racional, el impacto económico sigue siendo significativo. En gran parte del país, el gasto diario promedio se ubica entre los 90.000 y 100.000 pesos por persona, con valores más elevados en destinos de alta tracción turística. El movimiento constante de visitantes, sumado a eventos y propuestas gastronómicas, sostiene un flujo económico estable, especialmente durante los fines de semana.
Eventos y cultura, la clave del éxito
La temporada confirma que los eventos son el principal motor del turismo. En Córdoba, los festivales tradicionales, las competencias deportivas y las actividades culturales permiten sostener altos niveles de ocupación incluso fuera de los picos clásicos. Esta lógica se replica a nivel nacional en provincias como Entre Ríos, Misiones, La Rioja y San Luis, donde las fiestas populares y la agenda cultural “crean temporada”.
Naturaleza, el producto que no se posterga
Junto a los eventos, la naturaleza sigue siendo uno de los grandes atractivos del verano. Las sierras cordobesas, los ríos y los paisajes serranos se mantienen entre los productos más demandados, al igual que parques nacionales y destinos de agua en el resto del país.
Desafíos del sector
El escenario positivo convive con desafíos crecientes. Prestadores advierten sobre el avance de la oferta informal de alojamiento, la presión de los costos operativos y la dependencia cada vez mayor del clima y la agenda de eventos. A esto se suma la necesidad de una comunicación precisa ante contingencias ambientales, para evitar que mensajes generalizados afecten destinos que están plenamente operativos.
Con todo, el verano 2026 deja una señal clara: Córdoba se consolida como uno de los motores del turismo nacional en una temporada donde viajar sigue siendo una prioridad, pero bajo nuevas reglas, más flexibles, más racionales y fuertemente vinculadas a la experiencia.