La organización fundamentalista islámica Hezbollah lanzó desde el Líbano unos 100 cohetes que cayeron en la periferia de la ciudad de Haifa, en Israel. Como resultado de este ataque perpetrado en el día de hoy, hubo cuatro heridos, edificios dañados y autos incendiados, indicaron desde los servicios de rescate y las autoridades. El ataque se habría producido en respuesta al bombardeo que el ejercito israelí llevó a cabo sobre Beirut, capital del Líbano, que mató a unas 45 personas, entre ellas uno de los líderes y otros integrantes de la milicia que realizó el ataque de hoy.
Según lo informado en medios israelíes, los misiles lanzados por Hezbollah fueron interceptados en las zonas de Haifa y Nazaret. Por su parte, la guerrilla islámica indicó que lanzó docenas de misiles Fadi 1 y Fadi 2, una nueva clase de arma que el grupo no había empleado antes, contra la base aérea de Ramat David, al sureste de Haifa, “en respuesta por los repetidos ataques que golpearon varias regiones libanesas y llevaron a la caída de muchos mártires civiles”.
En paralelo a este acontecimiento, fuerzas militares de Israel llevaron adelante un allanamiento a las oficinas que la emisora noticiosa Al Jazeera tiene en la región palestina de Cisjordania, al este de Israel. El medio de comunicación ya estaba en la mira de Israel y venía de ser prohibida en este país debido a las sospechas de que sirve como vocera de los grupos armados Hezbollah y Hamas.
Los ataques entre Israel y Hezbollah tienen lugar desde hace casi un año, cuando este último comenzó a tirar cohetes en solidaridad con Palestina y Hamas en un contexto de guerra e invasión de Israel a Gaza. Tanto Hamas como Hezbollah cuentan con el apoyo activo de la República Islámica de Irán, principal antagonista de Israel en Medio Oriente. La milicia libanesa afirmó que solo cederá con los ataques si hay un cese al fuego por parte del estado israelí, una perspectiva que se ve lejana ya que las negociaciones internacionales en torno a esta posibilidad, lideradas por Estados Unidos, Egipto y Qatar, se encuentran estancadas.
La guerra en Gaza inició con el ataque a Israel que lideró Hamás el 7 de octubre, en el que milicianos palestinos mataron a unas 1.200 personas y tomaron unos 250 rehenes. Aún tienen cautivas a unas 100 personas, aunque se cree que un tercio han muerto. El Ministerio de Salud de Gaza, por su parte, dice que desde la incursión israelí en la franja han muerto unos 41 mil palestinos, y aunque no detalla cuántos eran combatientes, señala que la mitad de los muertos eran mujeres y niños.
