Después de un intento fallido de acuerdo hace dos semanas, el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) intensificó este viernes la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro con una nueva resolución. Esta resolución solicita al chavismo la publicación de las actas con los resultados de las elecciones del 28 de julio en Venezuela, que la oposición y gran parte de la comunidad internacional han denunciado como fraudulentas.
El documento fue aprobado por consenso de las 26 delegaciones presentes en la reunión extraordinaria celebrada en la sede de la OEA en Washington. La resolución exige al Consejo Nacional Electoral (CNE) venezolano que “publique de manera expedita las actas con los resultados de la votación de las elecciones presidenciales a nivel de cada mesa electoral” y permita “una verificación imparcial de los resultados”. El texto no menciona ni reconoce como ganador a ninguno de los dos principales candidatos, Nicolás Maduro y Edmundo González Urrutia.
El 31 de julio, una resolución similar que pedía transparencia al régimen de Maduro no fue aprobada en la OEA debido a la falta de mayoría entre los 34 países miembros. En esa ocasión, Brasil y Colombia se abstuvieron.
La resolución también subraya “la importancia de proteger y preservar todos los equipos utilizados en el proceso electoral, incluyendo todas las actas y resultados impresos, a fin de salvaguardar toda la cadena de custodia del proceso de votación”. Además, insta a proteger “las instalaciones diplomáticas y al personal residente en territorio venezolano, incluidas las personas que soliciten asilo en dichas instalaciones, de conformidad con el Derecho Internacional y con la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares”.
También se refiere al “respeto de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales, el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de la persona, especialmente el derecho a reunirse pacíficamente y al ejercicio pleno de los derechos civiles y políticos sin represalias, el derecho a no ser sometido a detenciones ni encarcelamientos arbitrarios, y el derecho a juicio imparcial”.
Estos derechos deben ser “una prioridad absoluta y una obligación para Venezuela así como para todos los Estados de América”. La resolución también expresa “solidaridad con el pueblo venezolano” y afirma que los países se comprometen “a mantenerse atentos” a la situación en el país.
Durante la reunión, la representante argentina ante la OEA, Sonia Cavallo, apoyó la resolución pero expresó su desilusión por que el texto aprobado solicitara al CNE “que trabaje como lo tendría que haber hecho, pero no lo hizo”. También reclamó una declaración más contundente del organismo, pidiendo que “reconocer al candidato opositor Edmundo González Urrutia como el ganador” de los comicios. En su intervención, Cavallo sostuvo que “ya es hora de que esta organización haga lo mismo” que hicieron Argentina y otros países.
La representante también denunció las consecuencias directas para Argentina de su firmeza en reconocer el triunfo de González Urrutia, que incluyeron la expulsión de sus representantes en Caracas.
El texto, presentado por Estados Unidos ante la OEA, fue copatrocinado por Antigua y Barbuda, Argentina, Canadá, Chile, Ecuador, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Surinam y Uruguay.
