{"id":90533,"date":"2021-07-27T17:27:18","date_gmt":"2021-07-27T20:27:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/?p=90533"},"modified":"2021-07-27T17:27:18","modified_gmt":"2021-07-27T20:27:18","slug":"el-salto-de-kerri-strug-de-la-inspiracion-al-cuestionamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/sociedad\/2021\/07\/27\/el-salto-de-kerri-strug-de-la-inspiracion-al-cuestionamiento\/","title":{"rendered":"El salto de Kerri Strug: de la inspiraci\u00f3n al cuestionamiento"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Uno de los momentos ol\u00edmpicos m\u00e1s recordados y reproducidos en Youtube es el de una gimnasta estadounidense que compiti\u00f3 lesionada para darle la medalla dorada a su pa\u00eds en los Juegos Ol\u00edmpicos de Barcelona 1992. Una escena hist\u00f3ricamente inspiradora, pero que de un tiempo a esta parte fue puesta en cuestionamiento y que vuelve a entrar en escena tras el retiro de Simone Biles en Tokio.<\/strong><\/h3>\n<p>Es 23 de julio de 1996 en el Georgia Dome de Atlanta, que luce como en una pel\u00edcula. La canci\u00f3n de Gloria Stefan, m\u00fasica oficial de esos Juegos Ol\u00edmpicos, completa el marco de una noche que ten\u00eda que definir al mejor pa\u00eds del mundo en la gimnasia art\u00edstica femenina.<\/p>\n<p>\u00daltima rotaci\u00f3n. Se define la medalla dorada entre Estados Unidos y la nueva Rusia,\u00a0que luego de un h\u00edbrido equipo unificado en los Juegos de Barcelona 1992, ya no contaba con ucranianas ni bielorrusas en su formaci\u00f3n. El equipo ruso se presenta en suelo. Las norteamericanas, l\u00edderes por una diferencia de 0.897, compiten en salto.\u00a0La tarea es simple para las locales: hacer su trabajo sin fallas graves para coronarse por primera vez en la historia campeonas ol\u00edmpicas por equipos de gimnasia art\u00edstica.<\/p>\n<p>Las gimnastas rusas realizan sus series de suelo mientras esperan alg\u00fan error de sus rivales en salto, que les permita acortar diferencias. Elegantes, ejecutan las diagonales como si la gravedad no las afectara y la capitana Svetlana Khorkina combina dificultad con soberbia clase en su coreograf\u00eda. Simult\u00e1neamente, en salto, luego de las exitosas performances de Jaycie Phelps, Amy Chow, Shannon Miller y Dominique Dawes, comenzaron los problemas para las estadounidenses. La situaci\u00f3n de match point, el pasar para ganar, hace que esos movimientos tan repetidos, ensayados y entrenados salgan mal en el equipo local. Dominique Moceanu falla. No solo cae sentada en su primer salto, sino que tambi\u00e9n cae en el segundo. Bela Karolyi, el coach que esculpi\u00f3 a la Rumania de los \u201870 y ahora est\u00e1 al mando de Estados Unidos, se agarra la cabeza. La diferencia, que era holgada, se acorta cuando s\u00f3lo quedaban dos gimnastas por competir: la rusa Rozalia Galiyeva, en suelo, y Kerri Strug, en salto. Strug, de 18 a\u00f1os y nacida en Tucson, necesita promediar 9.493 para darle a Estados Unidos su primer t\u00edtulo ol\u00edmpico por equipos.<\/p>\n<p>Con sus 141 cent\u00edmetros, pelo corto y experiencia ol\u00edmpica en Barcelona 1992,\u00a0Strug saluda a las juezas\u00a0levantando los brazos. Corre los 25 metros hasta la tabla de pique, apoya sus brazos en el caballete, realiza una pirueta y media con el cuerpo extendido y\u00a0aterriza mal.\u00a0A pesar del esfuerzo para evitarlo,\u00a0cae sentada hacia atr\u00e1s.\u00a0Penalizaci\u00f3n de medio punto por no mantenerse de pie. Se levanta r\u00e1pido, tuerce su boca hacia un costado y camina con dificultad. Le duele mucho su tobillo izquierdo.\u00a0Tercera falla al hilo de las norteamericanas y ahora s\u00ed ya no hay margen de error.\u00a0A pesar de la visible molestia, tiene que hacer su segundo salto. De lo contrario, las rusas ser\u00e1n las campeonas.<\/p>\n<p>La NBC, con su c\u00e1mara especial destinada a las reacciones de Karolyi, muestra al entrenador con la mano en alto al grito repetido de\u00a0\u201c\u00a1vos podes hacerlo, vas a hacerlo!\u201d,\u00a0mientras Strug afirma con la cabeza y camina hacia la zona de partida para el segundo salto. Para aliviar la molestia, friega su pie izquierdo contra el piso, como si el calor del frote le calmara la pena. Levanta los brazos y repasa el gesto t\u00e9cnico del apoyo en el caballete mirando sus manos.\u00a0Respira hondo, corre, pica y logra caer parada. El estadio estalla como gritando un gol. Inmediatamente, levanta su pie izquierdo como respuesta a un est\u00edmulo de mucho dolor\u00a0y saluda a las juezas apoyada solo en su pierna derecha.\u00a0Strug lo ha conseguido. Pero se derrumba de rodillas en la colchoneta. Una de las juezas se lleva la mano a la cara por la impresi\u00f3n que le causa. Nadie se detiene demasiado en su pena porque\u00a0la calificaci\u00f3n es 9.712 y el t\u00edtulo ol\u00edmpico es pr\u00e1cticamente una realidad para Estados Unidos.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"YouTube video player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/O4um3YEX51k\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Todo se vuelve cinematogr\u00e1fico desde ese momento. En medio de una monta\u00f1a de fot\u00f3grafos y camar\u00f3grafos, la llevan hasta una camilla y all\u00ed aparece en escena el doctor del equipo Larry Nassar, actualmente preso por haber abusado sexualmente de gimnastas tanto de la Selecci\u00f3n como de la Universidad de Michigan durante 20 a\u00f1os. La rusa Galiyeva cierra el torneo con una correcta performance en suelo, pero no alcanza. Estados Unidos es campe\u00f3n ol\u00edmpico y el equipo abandona el recinto en medio de una ovaci\u00f3n. Otra vez suena la canci\u00f3n de Gloria Stefan, mientras las siete j\u00f3venes magn\u00edficas (as\u00ed las llam\u00f3 la prensa) saludan en fila. La rusa Galyieva llora y su compa\u00f1era Khorkina se muerde los labios, un poco disconforme con las puntuaciones.<\/p>\n<p>Al momento de la premiaci\u00f3n, Strug reaparece para recibir su medalla dorada en brazos de Karolyi con su pierna izquierda enyesada y los ojos visiblemente hinchados por haber llorado. El diagn\u00f3stico indic\u00f3 un esguince de tercer grado del ligamento lateral con afectaci\u00f3n del tend\u00f3n.<\/p>\n<p>Casi un cuarto de siglo despu\u00e9s, Strug tiene 42 a\u00f1os, es soci\u00f3loga graduada en Stanford, madre de dos hijos y trabaja en el Ministerio de Justicia. En Instagram, donde tiene algo m\u00e1s de 10 mil seguidores, Strug publica principalmente fotos de su hija e hijo, pero de vez en cuando les recuerda a sus seguidores esa noche especial en 1996. Incluso su nombre de usuario es @kerristrug96. Ni hero\u00edna ni villana, su momento ol\u00edmpico est\u00e1 lleno de contradicciones y de humanidad. Semanas despu\u00e9s de su haza\u00f1a, fue recibida por el entonces presidente Bill Clinton y su cara apareci\u00f3 en la caja de una famosa marca de cereales, conocidos como \u201czucaritas\u201d. Se convirti\u00f3 en la prueba viviente de que ni el dolor m\u00e1s intenso puede frenar a quien tiene suficiente voluntad. \u00bfPero tuvo Kerri Strug la posibilidad de elegir?<\/p>\n<p>A un a\u00f1o de los Juegos Ol\u00edmpicos de Tokio 2020, el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional public\u00f3 un video que apela a la emoci\u00f3n y recopila grandes momentos del olimpismo. Uno de ellos es el salto de Strug. Un momento hist\u00f3ricamente inspirador, pero que de un tiempo a esta parte fue puesto en cuestionamiento por gimnastas y ex gimnastas y que aparece destacado desde otra \u00f3ptica en el documental Atleta A. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 en el medio? \u00bfPor qu\u00e9 el salto de Strug lesionada dej\u00f3 de representar valores como la valent\u00eda y la resiliencia? \u00bfCu\u00e1l es el l\u00edmite a la hora de alcanzar la cima del mundo en el deporte de alto rendimiento? Atleta A, estrenado en Netflix el 24 de junio de 2020, se pregunt\u00f3 si aquella escena repetida y recordada solo debe verse como un logro deportivo. Centrado en las historias de las gimnastas que sobrevivieron a los abusos sexuales del m\u00e9dico del equipo estadounidense Larry Nassar, el documental tambi\u00e9n pinta una imagen m\u00e1s amplia de la cultura t\u00f3xica de USA Gymnastics (USAG) y denuncia un darwinismo atl\u00e9tico, en el que solo llegan a consagrarse las gimnastas que son capaces de soportarlo todo: maltratos, abusos y el horror m\u00e1s grande, el de la violencia sexual.<\/p>\n<p>Jennifer Sey, productora de la pel\u00edcula y ex campeona nacional de gimnasia de Estados Unidos, fue una de las que comenz\u00f3 a interpelar sobre el episodio de Strug: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 celebramos esto? No crean que ella ten\u00eda otra opci\u00f3n. Ten\u00eda que saltar o saltar\u00bb. No puede describir el episodio con la dosis de hero\u00edsmo que siempre le han puesto. La orden de Karolyi para que realice una serie de figuras extremadamente peligrosas con una lesi\u00f3n en el tobillo le resulta inc\u00f3moda. \u00bfC\u00f3mo se explica la obediencia absoluta? Sey sostiene tambi\u00e9n en el documental que, dado que el entrenamiento de gimnasia de alto nivel comienza a una edad tan temprana, \u00abla l\u00ednea entre el entrenamiento duro y el abuso infantil se vuelve borrosa\u00bb.<\/p>\n<p>Dominique Moceanu, la gimnasta que fall\u00f3 sus dos saltos justo antes de Strug, fue la m\u00e1s cr\u00edtica respecto a sus entrenadores despu\u00e9s aquel proceso que termin\u00f3 en Atlanta \u201996: \u201cEstaba por saltar y sent\u00ed un ataque de p\u00e1nico. Solo recuerdo mis pies resbal\u00e1ndose por debajo de m\u00ed. No quer\u00eda siquiera mirar a los ojos a mi coach Martha Karolyi, ella me apoy\u00f3 la mano en la espalda mientras bajaba de la zona de competencia y mi coraz\u00f3n se hund\u00eda porque sab\u00eda que ella estaba pensando que yo no serv\u00eda para nada\u201d, record\u00f3 en varias entrevistas sobre ese instante que precedi\u00f3 a la epopeya de Strug. Moceanu ten\u00eda 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p><img alt=\"\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-90535 size-full\" src=\"https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/fotor-kerri-strug_w862.jpg\" alt=\"\" width=\"862\" height=\"862\" srcset=\"https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/fotor-kerri-strug_w862.jpg 862w, https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/fotor-kerri-strug_w862-420x420.jpg 420w, https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/fotor-kerri-strug_w862-768x768.jpg 768w, https:\/\/www.cordobatimes.com\/showup\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/fotor-kerri-strug_w862-696x696.jpg 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 862px) 100vw, 862px\" \/><\/p>\n<p>La \u00fanica argentina que compiti\u00f3 en gimnasia art\u00edstica femenina en Atlanta \u201996 fue Ana Dest\u00e9fano. No s\u00f3lo estaba en el Georgia Dome cuando Strug se convert\u00eda en una Spice Girl del deporte mundial, sino que se entren\u00f3 durante el mes previo a aquellos Juegos en el \u201cRancho de los Karolyi\u201d. Comparti\u00f3 la intimidad de la preparaci\u00f3n de la Selecci\u00f3n de Estados Unidos, puli\u00f3 su rutina de suelo con el core\u00f3grafo de los Karolyi y vio de cerca una realidad que no le sorprendi\u00f3 porque tambi\u00e9n era la suya. \u201cNo hab\u00eda di\u00e1logo entre gimnasta y entrenador. No pod\u00edamos hablar durante el entrenamiento. Eran sesiones de cuatro horas por turno y nosotras \u00e9ramos como m\u00e1quinas. Me pasaba a m\u00ed y les pasaba a las dem\u00e1s\u201d, record\u00f3 la porte\u00f1a que ten\u00eda 15 a\u00f1os en 1996 y se hab\u00eda formado como deportista en River. Sobre el episodio puntual de Strug, que pudo ver desde cerca en el estadio \u201cque explotaba\u201d, precis\u00f3: \u201cKerri ya ten\u00eda problemas en su pie y en su gemelo durante las pr\u00e1cticas. Siempre estaba vendada y le hac\u00edan masajes\u201d.<\/p>\n<p>Hay un antecedente que involucra al entrenador Bela Karolyi obligando a Nadia Comaneci a realizar su salto sin entrar en calor en una exhibici\u00f3n en Paris, cuando la estrella rumana todav\u00eda era juvenil y no hab\u00eda deslumbrado al mundo en los Juegos Ol\u00edmpicos de Montreal 1976. Seg\u00fan publica la novelista Lola Lafon en su libro La peque\u00f1a comunista que no sonre\u00eda nunca (Anagrama, 2015), cuando consult\u00f3 a Comaneci sobre aquel episodio que descubri\u00f3 en un art\u00edculo de hemeroteca, la rumana respondi\u00f3: \u201cA m\u00ed me encantaba ese salto precisamente porque era peligroso, quer\u00eda hacerlo todo el tiempo. No necesitaba que nadie me obligara (\u2026) Es un contrato que uno firma con uno mismo, no una sumisi\u00f3n de un entrenador. A m\u00ed, las que me parec\u00edan obedientes eran las otras ni\u00f1as, las que no eran gimnastas. Se volv\u00edan como sus madres, como todas las dem\u00e1s. Nosotras, no\u201d.<\/p>\n<p>Tal vez ese mismo pensamiento convenci\u00f3 a Strug, quien nunca denunci\u00f3 abusos ni maltratos de sus entrenadores. \u00abDesde mi perspectiva, para ser el mejor en un escenario de clase mundial, tenes que entrenar duro. \u00bfSi a veces lo llevan a otro nivel? Posiblemente, pero eso es lo que requiere\u201d, hab\u00eda dicho en una entrevista en 2008 en un diario de Houston.<\/p>\n<p>\u00bfEstaba en condiciones de decidir Kerry Strug a los 18 a\u00f1os, entrenada bajo cuestionables m\u00e9todos, sobre cu\u00e1l es el l\u00edmite? El gran cambio no tiene que ver con la respuesta a esa pregunta, sino con la aparici\u00f3n de este tipo de cuestionamientos ante un episodio que hasta hace poco tiempo solo era celebrado. Son las propias gimnastas las que piden una revisi\u00f3n. Y tal vez sea hora de hacerla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los momentos ol\u00edmpicos m\u00e1s recordados y reproducidos en Youtube es el de una gimnasta estadounidense que compiti\u00f3 lesionada para darle la medalla dorada a su pa\u00eds en los Juegos Ol\u00edmpicos de Barcelona 1992. 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