Vitamina D: cuándo es necesario suplementar la dieta

Un estudio publicado hace pocos días por la revista científica New England Journal of Medicine puso en duda el uso de suplementos de vitamina D en adultos mayores.

“En los adultos en general sanos, estos resultados no respaldan el uso de los complementos de vitamina D para reducir el riesgo de fracturas”, comentó la investigadora principal, la Dra. Meryl LeBoff, jefa de la Sección de Calcio y Huesos del Hospital Brigham and Women’s, en Boston, Estados Unidos. “Encontramos que los complementos de vitamina D no redujeron las fracturas en los participantes de EE. UU”, agregó.

La opinión de una especialista

Al respecto, la doctora María Alejandra Rodríguez Zía, médica clínica y endocrinóloga dijo que “si los niveles de vitamina D dan bajos en análisis de laboratorio se indicará, primero fortalecer la dieta para compensar la baja de manera fisiológica, es decir naturalmente. Por lo tanto, que deberá poner atención a la dieta, en la cual los pescados grasosos, la yema del huevo y también los lácteos y la vitamina D vegetal que también existe, son buenos proveedores”.

“Luego indicamos tomar el sol. Las personas de países con alto nivel de sol y buena alimentación no tienen deficiencia de vitamina D.  Por otro lado, la vitamina D se relaciona con la absorción del calcio que el organismo tendrá durante toda la vida en los huesos”, agregó.

“En cuanto a los suplementos, se indicarán únicamente en personas que, en primer término, tengan muy mala absorción de alimentos, por lo tanto tendrá carencia de vitamina D entre otros valores. Por supuesto que se indicarán los suplementamos en personas que padezcan alguna enfermedad o estén en proceso de diálisis”, afirmó.

Vitamina D y menopausia
La médica afirmó que “la mujer menopáusica que mantiene una dieta saludable, hace actividad física y toma sol, en principio no tendría que recibir suplementos de vitamina D”.

“Ahora bien, en caso de presentar deficiencia y no poder compensar sus niveles de vitamina D con medidas naturales, entonces habrá que suplementar”, agregó.

Con respecto a la ingesta de lácteos, la especilista afirmó lo siguiente: “La máxima concentración de calcio unido a proteínas lo tienen los lácteos en general. El problema para consumir el calcio de los lácteos de mamíferos es que además de tener calcio tienen mucho fósforo; esto lo hace muy inconveniente al cuerpo humano porque el fósforo es un acidificante, por lo tanto lo que va a ocurrir es que el calcio llegue a otras partes del cuerpo patológicas como las arterias y no al hueso”.