El uno por uno del triunfo de Talleres sobre Defensa y Justicia

En el equipo de Frank Kudelka no hubo rendimientos de gran nivel como en otros partidos, pero le alcanzó para sumar los tres puntos.

 

Guido Herrera (6). El oriundo de Río Cuarto respondió cuando se requirió su participación. Volvió a mantener el arco «en cero».

Leonardo Godoy (5). Sufrió cuando le jugaron a sus espaldas. Subió poco al ataque.

Juan Cruz Komar (5). Ganó mucho de arriba pero no fue del todo eficaz por abajo.

Carlos Quintana (6). El más solido en defensa. Neutralizó a Fernández y luego al «Cuqui» Márquez. Seguro a la hora de «cortar».

Lucas Olaza (5). Jugó condicionado por no recibir la quinta amarilla. De mayor a menor en las proyecciones en ataque.

Pablo Guiñazú (7). Jugó, la pidió, marcó, motivó. Todo a un toque. Incansable. El motor 3.9 del equipo.

Fernando Godoy (5). Mejoró respecto al partido contra Atlético Tucumán. Corrió mucho e intentó ser salida siempre.

Juan Ramírez (7). Aparece siempre cuando el partido está cerrado. Desequilibró en la mitad de la cancha. Le aportó velocidad y verticalidad al juego del equipo. La figura.

Joao Rojas (6). Intentó siempre por la banda. Le faltó un socio en ataque. Muy solo a la hora de encarar hacia el área rival.

Cristian Ojeda (5). No se sintió cómodo ni encontró «su lugar» en la cancha. Desequilibró poco por las bandas y retrocedió mucho para tomar contacto con la pelota.

Santiago Silva (5). Cuerpo a cuerpo con los centrales todo el partido. No tuvo ninguna situación clara de gol. Lo expulsaron y se pierde un encuentro clave frente a Boca.

Aldo Araujo (5). Cuando entró intentó darle profundidad al equipo pero no lo consiguió. Tuvo que adaptarse a defender cuando el rival buscaba el empate.

Nicolás Giménez (-). Jugó poco. Tuvo el 2-0 en la última del partido y la tiró «a las nubes».