La empresa alimenticia cordobesa Dulcor entró en cesación de pagos

La gigante de las mermeladas informó el martes pasado a la Comisión Nacional de Valores que entró en default debido a los encarecimiento de los préstamos.

La empresa fabricante de dulces, que funciona en Córdoba desde 1962, indicó que el encarecimiento de los costos de financiamiento y el acortamiento de los pagos generaron un «cuello de botella financiero» que los obliga a reestructurar su deuda.

A pesar del default, la entidad aclaró que su funcionamiento industrial y comercial se está llevando en condiciones normales.

«Estamos evaluando distintas alternativas y soluciones para dar cumplimiento a los compromisos. Confiamos en contar con el apoyo de todos para resolver de manera exitosa este proceso», indicó la empresa.

Dulcor cuenta con diversas marcas bajo su mando como Veneziana, Vanoli, Yuspe, Esnaola y Cormillot. Su producción alcanza a más de 25 países.

Según los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), a enero de este año la empresa cuenta con cheques rechazados por $1,25 millones. A su vez acumulaba a noviembre del año pasado -última información oficial- una deuda bancaria de alrededor de $1.242 millones, de los cuales $16 millones, tomados con el Banco Provincia, se encuentran en situación 2 (con seguimiento especial). Otro dato a destacar es que el 45% del total de su deuda es con el Banco Nación, lo que significa que una vez más las bancas públicas tienen protagonismo central a la hora de aceptar o no un plan de refinanciación, como ocurre con el caso de Vicentín.

En cuanto a sus Obligaciones Negociables a pagar, según se desprende de su último balance presentado en la CNV por el período de nueve meses cerrado en septiembre, comprenden un monto total de $44 millones.

En este contexto desde la compañía detallaron que esta situación no trae aparejada la paralización de sus plantas de producción ni afecta el normal funcionamiento de su actividad comercial y destacan que están “evaluando distintas alternativas y soluciones para dar cumplimiento a los compromisos. Confiamos en contar con el apoyo de todos para resolver de manera exitosa de este proceso”.

Paradójicamente la firma radicada en Arroyito, Córdoba, conoce de crisis financieras pero siempre fueron ajenas, ya que en su larga trayectoria (fue fundada en 1962) fue absorbiendo otras compañías con dificultades financieras u operativas y de esta manera logró expandirse fuertemente en los últimos años. Incluso su última operación de este tipo se concretó en mayo pasado cuando se quedó con la fábrica de dulces Orieta que padecía serios problemas económicos y así sumó su novena unidad industrial.

De esta manera, en la actualidad la firma comandada por la familia Riba produce anualmente alrededor de 70.000 toneladas de productos entre los que se destacan las mermeladas Dr. Cormillot, dulces Esnaola, además de su marca insignia Dulcor, entre muchas otras. Aunque esto no es todo porque gracias a sus rápidos movimientos para asumir otras firmas, incorporó rubros y marcas entre los que se destacan Vanoli (encurtidos), Yuspe (especias), Angiord (mermeladas y enlatados), TCG (alimentos para mascotas) y Veneziana (panificados).