Presentan proyecto para agravar penas a cuidacoches ilegales

Un proyecto para agravar las penas contra los cuidadores de coches ilegales y limpiavidrios fue presentado en la Unicameral por el legislador radical Javier Bee Sellares.

El proyecto es una modificación al artículo 60 del código de convivencia provincial, que prevé precisar el “pago voluntario” a naranjitas y limpiavidrios y endurecer las penas cuando detrás de los cuidacoches ilegales haya una organización.

El actual articulado indica que las personas que cuiden vehículos sin autorización legal serán sancionados con trabajo comunitario, multas o arresto de tres días, y que no se aplicará sólo cuando “la retribución sea efectuada de manera voluntaria por el propietario del vehículo”.

En diálogo con Radio Universidad, Bee Sellares indicó que el debate “tiene que ver con el espacio público. Mi análisis principal es no criminalizar la actividad, bajo ningún punto de vista. Hay una necesidad de que muchos menores que están en las esquinas llevando adelante esa tarea para generar algún tipo de changa puedan tener algún tipo de reinserción laboral”, afirmó.

Y expresó que la provincia tiene elementos y presupuesto para poder llevar adelante este tipo de reinserción. “Yo no planteo la prohibición de la actividad, hago punitiva la exigencia compulsiva de la retribución. Hay que tener en cuenta el agravamiento cuando la que está al volante es una mujer, sentirse avasallada por personas que le exigen algún tipo de retribución”, expresó.

Los naranjitas sin autorización también serían afectados

Si bien el debate se focalizó en los limpiavidrios, a los cuidadores de coches llegaría la regulación. “En muchos casos, los naranjitas ilegales tienen por detrás organizaciones que lucran con esa plata. Planteó endurecer las penas contempladas en el código de convivencia cuando se pueda detectar que por detrás de estos cuidadores ilegales hay algún tipo de organización que está lucrando y castigar fuertemente cuando se pueda conocer quiénes son los jefes de la organización”, indicó el legislador.

“El proyecto parece tener cierta virulencia porque focaliza en erradicar el limpiavidrios, pero no me interesa criminalizar la actividad. Este tipo de proyectos, en Buenos Aires y Mendoza, son muchísimo más duros. Mi intención es ver cómo reinsertamos socialmente, sobre todo a los menores que están en las esquinas”, indicó.

Además, Bee Sellares indicó que habría presupuesto para llevar a cabo el proyecto propuesto. “El gobernador dijo que subirán el presupuesto de 10 a 19 mil millones en gasto social, ahí hay un presupuesto importante para ver si podemos trabajar en estas temáticas. El proyecto conduce a que la persona que está conduciendo y llega a una esquina no se sienta coaccionada a tener que pagar por algo que ni siquiera quiere. Y en el segundo caso, el Estado, que lo pagamos entre todos, puede generar reinserciones y cumplir su rol”, advirtió.

El legislador planteó las sanciones como de “trabajo comunitario. Pero la sanción viene cuando el pago no es voluntario. Si la norma se aprobara, tiene que haber reglamentación del gobierno provincial. En esa reglamentación se generan las condiciones por las que la persona podrá decir que la obligaron a pagar”, dijo.

Si el proyecto se aprobara, expresó el legislador, quedaría tipificada la conducta y la policía puede actuar en caso de flagrancia.  Por otro lado, se agravaría la situación de los naranjitas ilegales cuando la falta ocurra en un radio de tantas cuadras de donde esté programado un evento masivo, como un partido de fútbol.

Consultado sobre si el proyecto no criminaliza la informalidad, el legislador afirmó que es “absolutamente consciente de la polémica que genera. En algunos proyectos que he presentado se me acusó de querer tener mano dura o plantear una derechización de mis posiciones. Absolutamente nada que ver”, dijo,en referencia a los proyectos de utilización de armas de descarga eléctrica por parte de la policía de Córdoba y la adopción del reglamento de armas de fuego federal, que incluye como excepción no dar la voz de alto en casos de peligro inminente, proyectos también presentados por Bee Sellares.