Cirque Du Soleil debuta esta noche en Córdoba

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La compañía más importante del mundo trae por primera vez “Corteo”, una producción con 60 artistas de 22 nacionalidades en escena.

 

El estreno será este viernes 2 de mayo a las 21, en el Complejo Ferial Córdoba (avenida Cárcano sin número). Las entradas cuestan desde $ 450 (más $ 70 por service charge) hasta $ 1.700 (más $ 255 por service charge), según el día y horario de la función.

“Corteo” cuenta la historia de Mauro, el payaso que dice que soñó su muerte. El espectáculo combina dramatismo y atmósfera de sello teatral, con las destrezas de los atletas. Mauro resume su vida y afectos en esos números bufonescos y, a la vez, de complejidad técnica.

Victorino Luján, un argentino que fue seleccionado por la Compañía hace 10 años, cuenta que lo que intenta transmitir el show es “la fiesta que significa vivir y la convivencia que hay entre los espacios diversos, aunque parezcan irreconciliables”.

Para Victorino, el Cirque du Soleil se asemeja a un “Barrio ambulante”, es como una pequeña ciudad, reconoce que se trabaja en un buen clima laboral, aunque haya más afinidad de unos con otros, pero lo que prevalece es el entusiasmo por superarse. El prestigio del nombre hay que cuidarlo, por eso el empeño en el trabajo, reflexiona el único artista argentino en Corteo.

Entrar en la carpa del ensayo artístico es sumergirse a un mundo de artistas y deportistas que trabajan y desarrollan sus capacidades al máximo. “Ellos dedican mucho trabajo en lo que ponen en escena”, indica Luján

La Compañía dirigida por Daniele Finzi Posca, elige sus artistas de varias maneras, cuenta con reclutadores que viajan a los principales festivales y apuntan con criterio artistas que puedan sumarse a semejante estructura, otra manera es que de elegir a través de videos que mandan los interesados, luego los seleccionados son  convocados para diferentes castings. Los procesos son largos, pero cuando llegan impactan sobre la vida de los trabajadores del colosal circo.

Así ocurrió en la vida de Victorino Luján, nunca imaginó trabajar en un circo, sí se ilusionaba en poder vivir del arte alguna vez. Su incorporación al Cirque fue por pura casualidad: un día estaba en la parada del ómnibus, se encontró con un ex compañero de radio y lo invitó a una obra de teatro. Luego de esperar 15 minutos al colectivo en el frío, resolvió ir al teatro. “No tenía nada importante que hacer ese día”, recuerda. cuando recibió la noticia: “Fue un gran cambio en mi vida. Fue un proceso largo. El primer contacto fue en el 98, luego en el 2000 también me convocaron y en el 2004 me llamaron, me dieron 10 días y me incorporé”, cuenta con naturalidad uno de los protagonistas.