Qué pena podrían recibir los acusados de violar a una adolescente en Miramar

El delito contra la integridad sexual de los chicos de 13 a 15 años, según expertos en Derecho constitucional y penal.

“Ni siquiera cabe hacerse esa pregunta en un caso de estas características”. Expertos como Natalia Gherardi, abogada y directora ejecutiva del Equipo latinoamericano de Justicia y Género (ELA), son claros y pronuncian un tajante “no” ante la pregunta que por estas horas algunos se estuvieron haciendo: si, a sus 14 años, la nena presuntamente abusada en un camping de Miramar podría haber consentido de alguna manera la situación que atravesó con cinco hombres mayores edad, luego imputados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado. Y también: si su voluntad tendría alguna relevancia en la evaluación del caso.

En cuanto a la ley argentina, en la sección dedicada a los delitos contra la integridad sexual de las personas hay una franja particular de víctimas, que van de los 13 a los 15 años, inclusive. En palabras del abogado constitucionalista Andrés Gil Domínguez, “es una zona de transición”.

Es que, mientras para los chicos menores de 13 años no se contempla si consintieron o no la relación sexual (siempre es abuso, haya habido o no acceso carnal), la cosa cambia a partir de esa edad.

Por un lado -aclara el artículo 119- se evalúa si hubo o no “violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción”.

¿Y si no se probara nada de eso? ¿Podría alegarse que la persona mayor de 13 años dio su consentimiento para mantener un vínculo sexual con uno o varios mayores de edad? Según Gil Domínguez, “de los 13 a los 15 años inclusive entra en juego otro factor: si bien la persona pudo haber consentido, la posibilidad de que haya habido delito contra la integridad sexual está ahí, ya que ese consentimiento puede haber estado viciado por otras circunstancias”.

En cuanto a las penas, si la víctima tiene de 13 a 15 años y hubo daño en su salud física o mental, como describe el artículo 119, la pena puede ser prisión de 8 a 20 años. La reclusión varía según las circunstancias, aclaró Gherardi: “El nivel de daño, el tipo de vínculo, el abuso en forma grupal, el uso de armas, todos son factores de peso que pueden aumentar la pena”.