Más desempleo y menos inversión: los efectos de un riesgo país post 800 puntos

Complica la baja de tasas en pesos y habrá menos inversión pública y privada. Por ende, menos empleo.

El riesgo país argentino continuó su escalada alcista y alcanzó los 804 puntos, en línea con la aversión al riesgo global tras un reciente aumento en la tasas de interés estadounidense.

El indicador elaborado por la banca JP Morgan subió 17 unidades, al ritmo que caían los bonos soberanos. La última vez que tocó el nivel de los 800 puntos fue el 31 de agosto pasado, en medio de la crisis cambiaria. Ese día trepó hasta las 802 unidades, máximo de cuatro años, aunque hacia el cierre moderó el avance.

La recesión de la economía, una alta inflación y la incertidumbre política frente a las elecciones presidenciales de 2019, arman un combo que preocupa a los ahorristas, y de ahí que en las últimas semanas volvieron a darse las coberturas en carteras en dólares.

En este marco, los principales bonos en dólares (que operan en pesos) operan con mermas de hasta el 1,4% (Discount bajo ley argentina).

Los efectos

Según informó el periodista Pablo Wende en Infobae, los riesgos que podría traer un riesgo país de este calibre para la economía argentina irían desde un “derrumbe de la inversión extranjera” hasta una reactivación considerablemente más lenta en 2019.

Con el acceso al financiamiento externo vedado para las empresas y con tasas demasiado altas para financiar capital de trabajo en el mercado interno, la persistencia de un riesgo país tan alto complicará la salida de la recesión. El plan que idearon el Gobierno y el FMI consistía en estabilizar el dólar, bajar gradualmente las tasas de interés y promover la recuperación de los bonos con un nuevo programa que adelantó los desembolsos.

Wende afirma también que “se espera un derrumbe de la inversión privada”. Además de la caída de la obra pública, el riesgo país tan alto aleja las inversiones privadas, indispensables para la reactivación económica. “Casi no se esperan inversiones de empresas, salvo casos muy puntuales como Vaca Muerta o algunas compañías relacionadas con economías regionales, favorecidas por la suba del tipo de cambio real”, concluye el periodista.