El presupuesto que regirá para los argentinos en 2019

El último año de gobierno de Mauricio Macri, contempla el recorte de gastos por unos 400.000 millones de pesos (unos 10.000 millones de dólares) respecto del año anterior.

Busca bajar a cero el déficit fiscal primario, que en 2017 cerró en 3,9% del PIB y que para 2018 se proyectó en 2,7%.

Para ello se reducirán gastos equivalentes a 1,5% del Producto Interno Bruto y se aumentará la recaudación en cerca de 1,2% del PIB.

Está en línea con el acuerdo alcanzado con el FMI a cambio de un auxilio de 56.000 millones de dólares.

“En el corto plazo, el programa fiscal tiene efecto inequívocamente contractivo sobre la demanda agregada, la actividad económica y el empleo”, explicó a la AFP el economista Héctor Rubini, de la Universidad del Salvador de Buenos Aires.

Estabilidad cambiaria

El gobierno acudió al FMI en medio de una corrida cambiaria que comenzó en abril depreció el peso 50% a lo largo del año, con una inflación estimada por encima de 40% para el cierre de 2018.

Para estabilizar la moneda, el Banco Central estableció desde octubre un sistema de bandas de fluctuación y mantener la base monetaria constante hasta junio de 2019. Desde entonces el peso argentino se revalorizó un 10% frente al dólar.

“La desaceleración de la inflación requiere una política monetaria restrictiva, pero para que sea efectiva exige una reducción de la velocidad de aumento de tarifas públicas, precios regulados y salarios”, advirtió Rubini.

El debate parlamentario se produce dos días después de que la calificadora de riesgo S&P rebajara la nota de la deuda argentina de B+ a B.

“Esta reducción refleja la erosión de la trayectoria del crecimiento, la dinámica de la inflación y la trayectoria de la deuda, tras las dificultades para poner en marcha el exigente programa de ajuste económico”, indicó la agencia.

El FMI estima que la economía argentina se contraerá 1,6% este año y 2,6% en 2019.