La Iglesia Católica anunció que renunciará en forma gradual a los aportes del Estado

El Episcopado anunció este mediodía que renunciará en forma gradual a los aportes por $ 130 millones que el Estado le entrega a la Iglesia anualmente.

De esta forma, pasarán a ser los fieles y la comunidad quienes sustenten los gastos de la Iglesia.

La decisión fue comunicada en el cierre de la asamblea plenaria del Episcopado, que conduce Oscar Ojea, con la participación de un centenar de obispos en actividad, a los que se sumaron unos 40 obispos eméritos o retirados.

En consonancia con este comunicado, el Papa Francisco, advirtió en la homilía de esta mañana en la capilla de Santa Marta sobre la necesidad de que los fieles participen en el sostenimiento del culto, aunque llamó a evitar que se imponga “una lista de precios para los sacramentos”.

Según indica La Nación, los fondos que el Estado asigna hoy a la Iglesia se destinan al pago de asignaciones a los obispados, becas para seminaristas y el sostenimiento de parroquias de frontera. El Episcopado anunció se asumirá “el espíritu de las primeras comunidades cristianas, que ponían lo suyo en común”, para garantizar el sostenimiento.

Se informó, además, la creación de una comisión episcopal para el sostenimiento de la misión evangelizadora de la Iglesia. “Trabajará en la creación de un fondo solidario y la continuidad del diálogo con el Gobierno , consensuando diversas alternativas que facilitarán este reemplazo”, se informó al concluir la reunión.