Una violenta pelea se desató el viernes pasado en una calle del sureste de Londres entre dos conductores, que fueron grabados por testigos que debieron esperar a que el duelo termine para poder avanzar por la vía.

 

Los insultos habían comenzado desde antes, por lo que el autor de la grabación sacó su celular para captar lo que se veía venir: un enfrentamiento físico.

El conductor de un camión, furioso por las que consideró malas maniobras de otro sujeto, bajó de su vehículo para reclarmarle airadamente. Cuando logró que se baje de su auto, no esperó ni un segundo para darle un primer golpe.

La otra persona, con menor contextura física, sacó su cinturón para usarla como arma, pero no tuvo la efectividad deseada y acabó recibiendo más golpes. Tras intercambiar más puñetazos, tomaron unos pasos de distancia.