La Trochita vuelve a funcionar

En Chubut, de Esquel a Nahuel Pan, el mítico tren patagónico reanudó su recorrido turístico después de 40 días sin servicios por arreglos.

Luego de un descanso de 40 días por trabajos de mantenimiento y arreglos, La Trochita volvió a rodar en Esquel (Chubut), iniciando su mágica excursión de 18 km hasta el paraje Nahuel Pan. Con el objetivo de mejorar el servicio y la seguridad se realizaron trabajos en la formación y en los rieles.

A las 14 del sábado 10, la señal sonora de la locomotora del Viejo Expreso Patagónico marcó el comienzo de esta etapa del histórico tren sobre sus vías de trocha angosta. Y siempre con la Cordillera de los Andes como telón de fondo, los turistas viajaron al pasado envueltos en una nube de vapor.

El Viejo Expreso Patagónico.

El Viejo Expreso Patagónico.

Ícono de la Patagonia y parte del patrimonio histórico y cultural de todos los argentinos, La Trochita es un tren turístico que no requiere carta de presentación. Con su formación original, el Viejo Expreso recorría el ramal de Ingeniero Jacobacci (Río Negro) a Esquel (Chubut), a través de 402 km y más de 600 curvas, un tendido que se realizó a lo largo de casi tres décadas a fuerza de trabajo humano con pico, pala y explosivos.

La Trochita es el apodo que surge de la distancia entre los rieles -75 cm de ancho- sobre los que corre el Viejo Expreso Patagónico. A principios del siglo XX, los trenes de trocha angosta -en general, de 60 cm- servían para ahorrar costos en los trabajos de ingeniería y en el mantenimiento de los propios trenes.

En 1922 se compraron locomotoras a vapor (Baldwin y Henschel, construidas en Estados Unidos y Alemania, respectivamente), y si bien en un principio se impulsaban con carbón, luego fueron reconvertidas a fuel oil. Los vagones -también de 1922- eran de origen belga, mientras que las pequeñas salamandras en el interior de los coches de pasajeros marcaron siempre la identidad de La Trochita.

El Viejo Expreso Patagónico, más conocido como La Trochita.
El Viejo Expreso Patagónico, más conocido como La Trochita.

Inicialmente, el tren sólo transportaba carga, pero a partir de 1950 se convirtió en un medio de transporte fundamental para los habitantes del noroeste del Chubut. Con el cierre del ramal, en 1993 se decidió convertir a La Trochita en un tren turístico.

Por ello, y formando parte de la historia ferroviaria y turística del país y del mundo, viajar en este tren es una experiencia única.

El tren parte de la ciudad de Esquel y recorre 18 km hasta el paraje Nahuel Pan, atravesando el valle ubicado al pie del cerro del mismo nombre. En la estación, los pasajeros pueden visitar el Museo de Culturas Originarias, los puestos de artesanos y la Feria Tokom Topayiñ, que abren con la llegada del tren.

Sale los sábados y cuesta $ 580; menores de 6 a 12 años, $150; y residentes de Esquel y Trevelin, $150.