Miramar: Se inauguró el Hotel Casino Spa Ansenuza

La localidad cordobesa de Miramar de Ansenuza tiene un nuevo hotel, construido por Lotería de la Provincia, y en el que funciona además su casino y sala de tragamonedas.

El emprendimiento se inaugura con 30 habitaciones, mientras que otras 30 quedarpán para una segunda etapa. El moderno y vistoso edicvicio, e metros de la laguna Mar Chiquita, cuenta con spa, cancha de golf de nueve hoyos y un muelle en la costa.

Hotel Casino Spa Ansenuza es el nombre. Para la fiesta de inauguración, este sábado, se anunció la presencia del gobernador José Manuel de la Sota y un show con la principal figura delcantante venezolano José Luis “El Puma” Rodríguez.

Adrián Walker, intendente de la localidad, se mostró entusiasmado: “El impacto va a ser muy importante, creo que estadecisión del gobernador cambiará el futuro de nuestra región. Es un salto en calidad de la oferta turística, que puede atraer a visitantes de cualquier parte del mundo”, dijo.

El proyecto fue lanzado por la Provincia en 2013, año en que se expropiaron las 56 hectáreas en las que se extiende el complejo. La inversión de Lotería de Córdoba ronda en los 40 millones de pesos, más obras vialñes y de infraestructura urbana que ejecutpo la Provincia. Antes, se había mejorado la costanera de la localidad, sobre la playa más visitada por los turistas, con una avenida.

“El hotel será explotado por un concesionario, ya adjudicado, y que se compromete a cuulminar las 30 habitaciones restantes, con el apoyo crediticio de Lotería de Córdoba”, agregó Marta Zabala, presidenta de la empresa provincial que administra los juegos de azar.

El casino ha sido equipado a nuevo y la sala de tragamonedas será operada por la empresa CET, la misma que explota ese juego en otras 16 localidades cordobesas.

Miramar tenía un casino y sala de tragamonedas, que ahora se mudan para funcionar en el nuevo hotel.

Esta localidad, pegada a la enorme laguna, fue uno de los principales destinos turísticos de Córdoba hasta décadas atrás. En los´70 la laguna subió notoriamente de nivel e inundó, por años el sector urbano costero. La actividad turística decayó profundamente desde entonces, pero en los últimos ha vuelto a cobrar vigencia, con inversiones provinciales y de privados que sumaron establecimientos para alojamiento y gastronomía.