Argentina: los que más fuman son los jóvenes de entre 25 y 34 años

La adicción al tabaco constituye la principal causa de muerte prevenible a nivel mundial. En el país, el 25% de los adultos fuma. Fumar poco no evita los riesgos. Consumir cualquier cantidad de cigarrillos, por mínima que sea, es perjudicial para la salud.

Con el objetivo de fomentar un período de 24 horas de abstinencia de todas las formas de consumo de tabaco y de resaltar los riesgos asociados a fumar, cada 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco.

“El consumo de tabaco es la principal causa de enfermedad y mortalidad evitable y prematura en el mundo. No hay un umbral de consumo por debajo del cual los riesgos para la salud desaparezcan. Fumar cualquier cantidad de cigarrillos genera riesgo para la salud”, explica el Dr. Hernán Provera, médico cardiólogo y Jefe del Departamento de Riesgo Cardiovascular de INEBA.

Según estadísticas internacionales, por cada 10 cigarrillos que se fuman por día, el riesgo de muerte por enfermedad cardiaca aumenta un 18% en hombres y un 31% en mujeres

En Argentina se estima que un 25% de la población adulta es fumadora y alcanza el 30% de prevalencia en el grupo etario de 25 a 34 años de edad. A raíz del cigarrillo fallecen por año unos 40 mil fumadores activos, el equivalente a 110 personas por día.

A nivel mundial la cifra aumenta a casi 6 millones de muertes, de las cuales un 10% corresponden a fumadores pasivos. Se estima que, de mantenerse la tendencia, para el 2030 la cantidad de muertes asociadas ascenderá a más de 8 millones de personas al año.

“Las personas fumadoras tienen un 50% de probabilidades de morir como consecuencia del consumo del tabaco. En promedio viven entre 8 y 10 años menos que la población no tabaquista. Es muy importante tomar conciencia de que fumar no solo daña al que lo hace sino también a aquellas personas que están a su alrededor. El humo ajeno puede causar graves trastornos cardiovasculares y respiratorios en adultos. En lactantes puede ocasionar muerte súbita y en las mujeres embarazadas, afectar el peso de los niños al nacer”, comenta el Dr. Provera.

Además, fumar genera otros inconvenientes en el cuerpo.

De acuerdo con la mayor parte de estudios publicados hasta la fecha, fumar duplica el riesgo de padecer impotencia en hombres de entre 30 y 40 años, como así también provoca un envejecimiento prematuro en la piel, el cual se hace más evidente en las mujeres.

El tabaco puede agudizar varias enfermedades oculares, pero las más evidentes y frecuentes son las cataratas y la degeneración macular. El riesgo de cataratas es entre un 40 y un 60% mayor en los fumadores de más de un paquete por día.

El consumo de tabaco es la principal causa evitable de cáncer en todo el mundo. El cigarrillo es responsable del 50% de los cánceres en cavidad oral, del 70% de los casos de cáncer de laringe y del 50% de los cánceres de esófago.

Por otra parte, los hijos de madres que fuman durante el embarazo tienen mayor riesgo de nacer con bajo peso y con algunas malformaciones congénitas


El intento de abandonar

“Se estima que uno de cada tres fumadores se plantea dejar de fumar. Entre los que lo intentan, un 25% no alcanza las 24 horas sin volver a probar un cigarrillo, el 40% resiste entre dos y siete días y solo un 12% supera los 3 meses sin hacerlo” agrega el especialista.

El humo del tabaco tiene más de 4.500 sustancias toxicas. Las más conocidas y peligrosas son el monóxido de carbono, la nicotina y los alquitranes.

Los beneficios de abandonar el consumo de tabaco comienzan a experimentarse apenas se deja de fumar y continúan el resto de la vida. “Es cuestión de decidirse y buscar ayuda. Nunca es demasiado tarde para abandonarlo. Las posibilidades de dejar de fumar se multiplican por 10 cuando se recibe la ayuda de un profesional”, agrega el especialista.

INEBA lleva adelante un programa de cesación tabáquica especialmente diseñado para todas aquellas personas que deseen dejar de fumar y quieran incorporarse al tratamiento. El mismo es personalizado, abordando las diferentes etapas de la cesación y el seguimiento posterior.

El mismo comienza con entrevista médica que tiene por objetivo evaluar al paciente y su grado de adicción a la nicotina. Luego se determina el nivel motivacional para ingresar al programa y se adecua la medicación de manera personalizada.

Para más información, ingresar a www.ineba.net o comunicarse telefónicamente al 4867-7715.