Desde el Hospital de Niños indicaron que bajó la edad de los chicos que llegan intoxicados

Según datos proporcionados por la jefa de Toxicología del Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba, en los últimos diez años se comenzó a recibir en ese centro de salud a pacientes intoxicados cada vez más jóvenes.

“Antes eran de 14 y 15 años pero hoy la media es de 13 años porque empiezan a consumir desde los 7, 8 y 9”, expresó Nilda Gait. A ello agregó que existe un importante y sostenido aumento en los casos de bebés recién nacidos a quienes se les detecta restos de cocaína en la materia fecal.

En declaraciones a la prensa, la médica dijo que existen chicos “que llegan intoxicados y descubrimos que ya consumían marihuana, tomaban alcohol y empezaban a innovar con la cocaína a los 11 años. Es una realidad que golpea y duele”, se lamentó en diálogo con Cadena 3. Sus datos coinciden con los presentados por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) sobre un estudio realizado en 2014 sobre el consumo de sustancias psicoactivas en alumnos secundarios. Allí se advierte que los cordobeses se inician más temprano, entre los 12 y los 14 años, en el consumo de alcohol, tranquilizantes, estimulantes, solventes y éxtasis que el resto del país.
Al respecto, Gait señaló que no se trata de casos aislados sino que es una realidad que los especialistas enfrentan a diario en el Hospital de Niños y “toca a todas las clases sociales y familias”. Al mismo tiempo, la médica advirtió que las mujeres comenzaron a beber más alcohol. “A veces no es cerveza sino que toman vodka y fernet y la mezclan con pastillas”. Por su parte, Juan Carlos Mansilla, subsecretario del Sedronar en Córdoba, dijo en declaraciones a Radio Universidad que “Córdoba tiene históricamente una edad de iniciación al consumo en edad anterior, en algunos puntos, al resto del país”. Sin embargo, al observarse la tendencia diferenciando los tipos de sustancia, Mansilla subrayó que a partir de 2011 hubo una tendencia a la baja “sobre todo en marihuana y cocaína, pero no así en alcohol, psicofármacos y éxtasis”.