Argentina continuará catalogada como mercado “de frontera”

El anuncio tomó por sorpresa a los agentes financieros del mercado local, quienes consideraban que, por las medidas implementadas por la administración de Mauricio Macri, el país podría regresar a la categoría de “emergente” que perdió en 2009.

Un comité especial de entidades bancarias suspendió la recategorización de Argentina a “mercado emergente”, estatus que facilitaría las condiciones para el acceso al crédito y la demanda de activos financieros domésticos por parte de fondos internacionales.

Cerca de 1,5 billones de dólares están invertidos en estos fondos, que siguen los índices de mercados emergentes. Sólo una porción de esta masa de dólares bastaría para apuntalar definitivamente a la plaza financiera local, pero los fondos del exterior tienen hoy prohibido ingresar en activos argentinos justamente por esta calificación.

Según informó Infobae, MSCI argumentó que la decisión se dio por la preocupación de los inversores por la evolución de la economía, pues esperan que las reformas de mercado puedan mantenerse largo tiempo para que sean irreversibles. El gestor de índices tomó una decisión similar en el caso de Nigeria.

Tal como figura en la minuta elaborada por MSCI (Morgan Stanley Capital International) la propuesta de reclasificación se refleja “en los índices globales y regionales” y aclara que se implementará en un sólo paso coincidiendo con la Revisión Semestral del Índice de mayo de 2018.

En el exterior, los inversores expresaron su preocupación por la suba de los precios antes del anuncio y algunos opinaron que estas cotizaciones no podrán sostenerse en el corto plazo mientras el país continúe desplazado al índice de mercados fronterizos, tal como ocurre desde 2009.

La situación actual

La economía argentina tardó en aprovechar los beneficios esperados tras la liberación de controles monetarios, la normalización de la deuda pública y la desregulación del mercado dispuesta por el presidente Macri.

La inflación se desaceleró este año, pero permanece en un 24% anual, muy por encima del objetivo del Banco central, del 17%. En materia de déficit fiscal, también se estabilizó en un rango alto, que los economistas locales sitúan entre el 7 y 8 por ciento del PBI si se toman en cuenta los desequilibrios presupuestarios del Estado nacional, provincias y municipios.

Se prevé que el PBI del país crecerá hasta el 2,8% tras una contracción en 2016, también por debajo del pronóstico del Gobierno del 3,5%, como fue establecido en la Ley de Presupuesto.