Las calificadoras Moody’s Investors Service y Fitch asignaron sendas notas a las Municipalidad de Córdoba como emisor y a los Bonos Amortizables por 150 millones de dólares a colocarse en el mercado externo, por lo que la administración de Ramón Mestre quedó a un paso de salir a licitar la toma de deuda, clave para los proyectos de obra pública en carpeta.

La inminente emisión, ahora dependerá de la evaluación de las condiciones de mercado por el municipio y el agente colocador externo, el banco Santander.

Con todo y en función de los trámites propios de este tipo de emisiones, la difusión de las calificaciones se producen horas antes de la salida, por lo que la licitación del bono es inminente.

Moody’s asignó la calificación B3 -dentro de la Escala Global- a la Municipalidad de Córdoba como emisora, con perspectiva estable. La misma nota correspondió al bono a emitirse.

Entre los fundamentos, la compañía dijo que la calificación “refleja los mismos riesgos crediticios de largo plazo y calidad crediticia que la calificación de emisora de esta Municipalidad en moneda local. Entre las fortalezas crediticias (…) incluimos las siguientes: la relativamente sólida base de recursos propios de Córdoba -representando 64% de sus ingresos totales en promedio para los últimos cinco ejercicios-, su bajo nivel de deuda y la mantención de resultados operativos superavitarios. El promedio del resultado operativo bruto de la Municipalidad de Córdoba para los últimos cinco años fue de 6,5% de sus ingresos corrientes, con una tendencia volátil debido al mayor crecimiento de los gastos de personal con relación a los ingresos corrientes para varios ejercicios de los últimos cinco. Además, la Municipalidad de Córdoba es una de las emisoras sub-soberanas calificadas por Moody’s menos endeudadas de Argentina. Tras la colocación de estos Bonos, Moody’s espera que el indicador de la deuda neta directa e indirecta como porcentaje de los ingresos totales de la Municipalidad de Córdoba aumentará hasta 27%”, consideró.

Entre las principales debilidades crediticias, la agencia señaló que “los sostenidos déficits financieros totales durante los últimos cinco años -promediando 6,3% en las últimas cinco gestiones-, las persistentes presiones por el lado de los gastos y una ajustada posición de liquidez reflejada en un indicador de capital de trabajo neto negativo. El volátil y débil ambiente operativo de Argentina es otra de sus debilidades crediticias de esta emisora, un factor común a los restantes sub-soberanos del país”.

En tanto, Fitch impuso una nota B al emisor y a los bonos. La calificación es ciertamente superior a la que dispuso Moody’s para la misma situación.

Fuente: Comercio y Justicia