El Ministerio de Energía confirmó que Aranguren vendió sus acciones en Shell

Según un comunicado, la operación se realizó “en los mercados bursátiles en las que cotizan, en forma electrónica y en presencia de un escribano público para su constatación”. El dato había sido anticipado esta mañana por el presidente Mauricio Macri. 

El ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, confirmó que “ha concretado la venta de la totalidad de las acciones de la empresa Royal Dutch Shell Plc. de las que era titular, en los mercados bursátiles en las que cotizan”, informó en un comunicado.

“La operación, realizada en forma electrónica y en presencia de un escribano público para su constatación, se concretó de acuerdo con la recomendación efectuada por la Oficina Anticorrupción en su resolución del 9 de septiembre pasado, no obstante la ausencia de una incompatibilidad legal con el ejercicio del cargo y de una obligación legal de transferir dichas acciones, señalada en dicha resolución”, agrega el texto del comunicado.

El Ministerio informó, además, que “mediante el Decreto N° 1006/2016 publicado el día hoy, el presidente de la Nación ha aceptado la excusación formulada por el ministro Aranguren para intervenir en cuestiones particularmente relacionadas con la empresa Shell Compañía Argentina de Petróleo S.A. y sus empresas vinculadas, y ha encomendado al Ministro de la Producción la decisión en esas actuaciones”.

La caracterización de la administración de Cambiemos como la de un “gobierno de CEOs” tenía en Aranguren su costado más controvertido. El cuadro se agravó, claro, cuando estalló el conflicto en torno al aumento de las tarifas de gas, con el antecedente de una primera andanada de críticas por las compras de gas a Chile, cuando diputados kirchneristas sostuvieron que la adquisición del fluido a ese país beneficiaba a Shell, que es dueña de British Gas, la mayor proveedora de Gas del vecino país trasandino.

Pero la decisión de Aranguren se conoce al otro día de una jornada en la que la presión para que se desprendiera de las acciones se tornó insoportable para el funcionario. Por un lado, la Oficina Anticorrupción, que conduce Laura Alonso, le “recomendó” que lo hiciera, para llevar “confianza” a la opinión pública. Y, luego, menos diplomático, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, advirtió que si Aranguren no le hacía caso a la OA, “iba a tener que dejar de actuar”, leáse iba tener que renunciar.