Macri recibió fuerte aprobación de la Unión Europea: “Es un jugador clave y ha exhibido liderazgo”

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A las 11.30 en punto, hora de Bélgica, el presidente ingresó al edificio con la firme idea de relanzar las relaciones diplomáticas entre la UE y Argentina. Se reunió con Federica Mogherini, canciller de la Unión Europea, y con Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo.

El presidente Mauricio Macri ingresó en el opulento edificio de la Comisión Europea para relanzar las relaciones diplomáticas entre la UE y Argentina, tras cinco años de virtual congelamiento entre ese bloque de 27 naciones de Europa y nuestro país.

Macri se reunió con Federica Mogherini, canciller de la Unión Europea, y luego cruzó una calle para almorzar Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, exhibiendo así su voluntad política de remontar una estrategia diplomática y comercial, que había sido virtualmente suspendida por Cristina Fernández.

Cuando terminó la reunión bilateral, Mogherini y la canciller Susana Malcorra explicaron a los medios internacionales qué acuerdos se habían firmado minutos antes entre Argentina y la UE. En este contexto, la ministra de Relaciones Exteriores de la Unión Europea resaltó la decisión de Macri de acercar posiciones y adelantó que habrá una política común en inmigración y las misiones de paz alrededor del mundo, además del acuerdo marco entre UE y el Mercosur.

“Hay un relanzamiento de la relación bilateral. Hubo un trabajo duro y conjunto en los últimos seis meses. Hacía veinte años que no llegaba un presidente argentino a la Unión Europea”, recordó Mogherini para exhibir su satisfacción ante el avance de las negociaciones.


“Macri es un jugador clave y ha exhibido liderazgo”, elogió la canciller de la UE al presidente.


Y confirmó la magnitud de las negociaciones bilaterales al adelantar que se abrirán para el país ciertas líneas de crédito del Banco Europeo de Inversiones, que virtualmente estaban suspendidas desde 2009.“Tenemos la intención de restablecer plenamente las actividades del banco en la Argentina”, adelantó.

A su turno, la ministra Malcorra agradeció el apoyo de Mogherini y enfatizó que la delegación argentina estaba integrada por los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti, y de Misiones, Hugo Passalacqua, que pertenecen a la oposición. “Es una decisión de Estado, que estén con nosotros”, explicó la canciller argentina.

Frente a las explicaciones de su colega de la UE, Malcorra aprovechó la oportunidad para precisar los alcances de los acuerdos bilaterales que había suscripto minutos antes. En este sentido, hizo alusión a las exportaciones de biodiesel –que están trabadas— y a la necesidad de avanzar sobre la firma definitiva de un acuerdo entre la UE y el Mercosur.

Malcorra y Mogherini exhibieron su empatía común y ratificaron que la decisión de la Comisión Europea y de Argentina es avanzar en un camino diplomático que Cristina bloqueó durante años. “Fue un trabajo duro de seis meses, y nuestra intención es continuarlo”, cerró Malcorra antes de salir corriendo a su próximo encuentro.

Macri la esperaba enfrente, para almorzar con Tusk, presidente del Consejo Europeo. Un funcionario poderoso, de origen polaco, que no le atrae mucho que el Mercosur tenga intenciones de colocar una parte de su producción agropecuaria en la UE. Hasta ahora, ganó la pulseada.