Cuántos dólares tienen que ingresar al país para que la economía nacional se recupere

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A pesar de la bocanada de divisas americanas que puede significar el acuerdo con los holdouts, el ingreso de esa moneda tendría que superar los U$S 32 mil millones para lograr mejorar las finanzas locales.

 

El número se sabe: U$S 32.000.000.001 ó más de U$S 32 mil millones. Esa es la cifra de divisas estadounidenses que, según el economista de FIEL, Daniel Artana, tendría que ingresar al país para que las cuentas comiencen a recuperarse. En un informe titulado “A la espera de los dólares”, el especialista aseguró a su vez que en lo que va del año habría ingresado menos del 10 por ciento de ese monto.

“Es difícil proyectar cuántos capitales podrán entrar luego del acuerdo (con los holdouts), pero sí puede estimarse el volumen que deben tener para poder impactar en la actividad económica”, sentó desde el inicio Artana.

En ese sentido, explicó que para ello “importan los flujos netos, es decir, los que superan a los pagos que el sector público y el privado deben realizar por la deuda y el patrimonio existente. Si se suman a la emisión para poder pagar a los fondos buitres, los servicios en moneda extranjera del gobierno nacional y los pagos retenidos a los que entraron en los canjes se llega a un total de pagos del orden de los U$S 22 mil millones”.  A este número habría que añadirle el servicio de deuda financiera del sector privado y de las provincias, y los dividendos nuevos que quieran girar las empresas multinacionales radicadas en el país, lo que para el experto totalizaría alrededor de U$S 10 mil millones extra.

Mientras que recuerda que el gobierno puede apelar al blanqueo de capitales para ingresar divisas, Artana desestima otras políticas. “Hay que evitar los incentivos permanentes para atender problemas coyunturales; un ejemplo de lo que no hay que hacer es dar incentivos fiscales muy generosos como prevé el proyecto que procura aumentar el contenido nacional en la fabricación de automotores”, consideró el economista, quien a su vez expresó que “el gobierno debe concentrarse en instrumentos que sean rápidamente reversibles y apunten a sostener el empleo privado en los sectores en riesgo”. E insistió: “Habría que apuntalar los programas de empleo que ya existen en lugar de insistir con desgravaciones impositivas que favorecen a los accionistas que luego se perpetúan en el tiempo, como atestigua el régimen de Tierra del Fuego que se ha mantenido sin cambios a pesar de lo exagerado de sus beneficios”.

Hacia el final, Artana no dejó de reconocer el impacto negativo de Brasil sobre la Argentina: “A la fecha las exportaciones de nuestro país a ese destino cayeron en alrededor de U$S 600 millones mensuales o algo más de un punto del PBI sin que se avizore una solución a la difícil situación político y económica que enfrenta nuestro principal socio comercial”.