Cruces entre Kicillof y gremialistas

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La AFIP aún no reglamentó el cambio anunciado por Kicillof el día lunes. Los sindicalistas advierten que la modificación es una maniobra oficial para poner un techo en paritarias.

La modificación parcial del impuesto a las Ganancias anunciada el lunes por el ministro de Economía, Axel Kicillof, aún no fue reglamentada por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), en tanto el titular de la cartera de Hacienda tuvo un duro cruce con gremialistas.

Kicillof sostuvo que los sindicalistas “se quedaron sin discurso” luego del anuncio, en tanto desde los gremios lo acusaron de querer “distraer las paritarias” y de tener “un pensamiento que odia al modelo sindical argentino”.

El ministro confirmó que la modificación será retroactiva a “principios de año”, aunque no dio detalles de cómo se implementará la medida.

La falta de precisiones y de la publicación de la normativa en el Boletín Oficial impidió a los especialistas a expedirse con una opinión concreta sobre la medida, mucho más después de que el propio titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, admitiera que “aún” no sabía cuántos serían los trabajadores beneficiados.

La medida anunciada por Kicillof dispone una reducción en las deducciones en los salarios de 15.000 a 25.000 pesos mensuales, aunque sin alterar la resolución de agosto de 2013, que congeló el mínimo no imponible en 15.000 pesos de los salarios de entonces, independientemente de sus variaciones posteriores.

 Cruces entre Kicillof y gremialistas“Era previsible, en la conferencia de ayer (por el lunes), cuando se anunció la medida, traté de dar algunos elementos para que el debate sobre la cuestión sea un poco más basado en la realidad de los hechos. Estas reacciones tienen que ver con que se quedaron sin discurso”, aseguró Kicillof en declaraciones a radio Vorterix.

El funcionario sostuvo que “algunos sindicalistas han puesto sus energías en el lugar equivocado. Se organiza un paro de un gremio que tiene niveles de afiliación altísimo, o sea que todos pagan la cuota sindical, pero el 2 por ciento paga el impuesto a las Ganancias. Y el problema es cómo el Gobierno le saca la plata con el impuesto a las Ganancias, me parece que es un tema ideológico”, aseveró.

Como respuesta, el titular del gremio La Fraternidad, Omar Maturano, acusó a Kicillof de tener “un pensamiento que odia el modelo sindical argentino”, por lo cual planteó que es “gorila o de ultraizquierda”.

“Gracias a Dios los trabajadores somos peronistas, los trabajadores no somos kirchneristas, que no se equivoquen”, enfatizó Maturano en FM Blue, para agregar que “los gremios quieren directamente que este impuesto al trabajo sea sacado definitivamente. Lo que están dando es poca cosa”.

Por su parte, el secretario adjunto del sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, aseguró que el anuncio es “para distraer las paritarias que están peleando los gremios” y reclamó “una respuesta definitiva” al Gobierno.

“Ni ellos mismos saben lo que le van a dar a los trabajadores. Creo que lo están haciendo para distraer un poco las paritarias que están peleando los distintos gremios”, señaló en declaraciones a radio La Red. El gremialista aseguró que para el Gobierno es “insostenible seguir con un impuesto que lo pagan los que cobran un salario digno”, y reclamó que “se lo cobren a la otra parte de la sociedad que ha ganado muchísimo dinero, como son los bingos, las mineras”.

En tal sentido, sostuvo que “la gente está esperando que el Gobierno diga ’eliminamos el impuesto, o elevamos el límite para que los trabajadores no lo paguen más’”.

“De una vez por todas el Gobierno tiene que dar una respuesta definitiva. Hubo cuatro paros y marchas a Plaza de Mayo”, añadió.

Como señalamos en el día de ayer en La Izquierda Diario el gobierno entró en pie de guerra para bajar el techo en las negociaciones paritarias. Axel Kicillof se puso esta tarea “progresista” al hombro. Por su parte, la burocracia sindical que discute contra el ministro no llama a medidas contundentes para enfrentar el ajuste gubernamental y deja desamparados a la inmensa mayoría de los trabajadores que están precarizados o en negro, cuando la mitad de los asalariados no alcanzan a ingresos de $5.500, bien lejos de la canasta familiar.

Fuente: DyN