“Las reservas están para ser usadas” dijo el presidente del Banco Central

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En una entrevista, Vanoli sostuvo que no hay atraso cambiario, que la emisión no es una causa “central” de la inflación y que no van a restringir los dólares para las importaciones.

 

“Hay una disposición muy clara del Gobierno de que las reservas están para ser usadas”. Con esa frase, toda una definición, respondió el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, a la pregunta de si es posible que los activos líquidos de la entidad cierren el año en torno a los u$s 25.000 millones, frente a los u$s 27.301 millones del viernes (según datos “sujetos a ajuste” del BCRA).

“El Gobierno no tiene ningún temor, en una situación tan particular como la actual, en pagar deuda con reservas”, agregó en una extensa entrevista con el diario Página 12.

Sin embargo, y pese a la caída que volvieron a experimentar las reservas desde que él asumió al frente de la entidad monetaria en reemplazo de Juan Carlos Fábrega (cayeron algo más de u$s 500 desde el 1 de octubre), Vanoli aseguró que el año terminará ”con un stock de reservas cercano al actual”. “Una estimación del orden a los 25 o 26 mil millones no toma en cuenta un incremento en la liquidación de los exportadores como la que estamos previendo para el cuarto trimestre” ni “que se active el swap” con China que, según él, estaría “operativo en el transcurso de noviembre”.

En la entrevista, el presidente del Central insistió en la tesis del Gobierno en que las presiones sobre el mercado cambiario obedecen a “un intento muy claro de algunos sectores que apostaron a una nueva devaluación de la moneda”, frente al cuál la entidad trabajará en “desalentar esas expectativas” acompañando las “señales” del Gobierno que ya hicieron bajar el precio del dólar de “contado con liqui” y que buscan también “generar las condiciones para acelerar la liquidación de los exportadores”.

Vanoli rechazó de plano que haya un retraso cambiario: “Si tomamos el tipo de cambio multilateral real, deflactado por el índice de salarios, para evitar discusiones por el índice de precios, nos da que estamos por encima no sólo respecto de diciembre de 2001, en un 50 por ciento, sino además contra la corrección cambiaria del mes de enero de este año, en un 7 por ciento”.

También dijo que una devaluación, en la Argentina, sólo agrega competitividad en una contexto como el de la crisis de 2002, en el que el desempleo hizo que el aumento del dólar no se trasladara a precios. Y coincidió con otros economistas kirchneristas en que “la emisión monetaria no es un factor central” de la inflación que, según su análisis, “tiene causas reales y también por expectativas, pero no monetarias”.

Ante una pregunta, aseguró que no va a regir ninguna restricción a la venta de dólares a los importadores (lo que da por hecho que hoy no hay ninguna restricción).

“Sólo estamos controlando”, agregó y explicó sobre los operativos y medidas de las últimas semanas: “Lo que pasó es que muchos adelantaban los papeles (trámites) de importación, pero hubo casos que sólo cerraban cambio (la compra de divisas) y no la operación (la importación física del producto). También encontramos supuestas operaciones inmobiliarias que se armaban como pantalla, por la cual se hacía figurar la compra de un inmueble a una persona en el exterior que, en realidad, se utilizaba como mecanismo para girar divisas. Sobre todo eso se está trabajando”.

Fuente: El Cronista