Judiciales ya no pagan Impuesto a las Ganancias

Salon de los pasos perdidos

En el año 2012, el Tribunal Superior aplicó el mismo criterio del fuero federal. Antes, el 38,5% del personal tributaba y desde septiembre de 2013 nadie lo hace.

 

Desde el mes de Setiembre del año pasado, los empleados del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba, que suman 5100 en total, están exentos de pagar el Impuesto a las Ganancias,  aunque ese beneficio comenzó casi en forma total desde noviembre de 2012 a través de una acordada del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

Antes de la resolución del alto tribunal, 1.964 de los 5.100 agentes pagaba el tributo. Sin embargo, tras el nuevo mecanismo de liquidación de haberes, ese grupo se redujo a sólo 12 empleados, aunque fue variando pero nunca superó los 29 agentes.

En agosto del año pasado, un decreto presidencial eximió de Ganancias a quienes tenían un sueldo bruto mensual inferior a los 15 mil pesos.

El beneficio de no abonar Ganancias rige desde 1996 para los empleados de la Justicia federal de todo el país, a partir de la propia acordada de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que eximió del tributo a los magistrados. Posteriormente, el privilegio incluyó a los agentes de los tribunales de casi todas las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En Córdoba, a fines de 2012, el TSJ, presidido entonces por Domingo Sesín, consideró de manera favorable -en el marco del proceso de equiparación salarial de los magistrados con el fuero federal- aplicar los mismos ítems remunerativos que utiliza la la Justicia federal con sus empleados.

Para sancionar la acordada reglamentaria 122, que permitió a los empleados evitar el pago de Ganancias, el cuerpo recicló el decreto 2.098 de la Presidencia de la Nación, que homologa un convenio entre el Sistema Nacional de Empleo Público y la Unión de Personal Civil de la Nación.

El mecanismo utilizado es liquidar los haberes con una conformación diferente que incluye un ítem de “compensación funcional” -donde se encuentra el grueso del sueldo- y que por ser considerado una compensación de gastos, no tributa según normas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

Por su parte Sesín, en distintas ponencias que tuvo sobre el tema, explicó que los empleados judiciales, a diferencia de otros del sector público, tienen una dedicación exclusiva a la tarea judicial y no pueden ejercer la profesión de abogado, ya que hay incompatibilidad absoluta que es, incluso, causal de cesantía.

De este modo, con el decreto presidencial de agosto del año pasado la totalidad de los empleados judiciales dejó de tributar.

Cabe destacar que la Afip no puso reparos ya que el personal del fuero federal y de otras justicias provinciales tampoco tributaba Ganancias.