Moyano y Barrionuevo se reunirán para reclamar un piso de aumento del 30% en las paritarias

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Ambos sindicalistas ya se habían reuido en enero y se espera que lo vuelvan a hacer. La idea es unificar un mínimo y a partir de allí discutir nuevos salarios.

Los titulares de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, y de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, retomarán sus contactos a mediados de este mes con la idea de analizar el escenario económico y laboral, y ratificar un piso del 30 por ciento para los aumentos salariales que negociarán sus organizaciones en las próximas paritarias.

Luego de anunciar en enero último la alianza entre ambas CGT opositoras al Gobierno durante una cumbre en Mar del Plata, ambos líderes, reactivarán su vínculo con un nuevo plenario de secretarios generales de las dos centrales que se realizará la segunda semana del corriente mes en la sede de la CGT Azopardo.

En aquel encuentro del 20 de enero en la ciudad balnearia los dos popes sindicales, junto a más de un centenar de dirigentes gremiales aliados, habían convocado a un nuevo plenario para profundizar la unión en febrero pero misteriosamente se canceló, volviendo a disparar rumores de desencuentros en la relación entre ambos que siempre estuvo marcada por los vaivenes.

No obstante, voceros de estas dos centrales negaron un distanciamiento entre Moyano y Barrionuevo y confirmaron el nuevo plenario que reunirá a los secretarios generales de las dos organizaciones más los titulares de dos gremios clave del transporte que dieron un portazo en la CGT oficialista de Antonio Caló: Omar Maturano, de los maquinistas de trenes de La Fraternidad, y Roberto Fernández, del sindicato de colectiveros de la UTA.

En ese ámbito analizarán la situación económica y laboral y los datos de la inflación correspondientes a febrero, al tiempo que ratificarán su voluntad de no bajar del 30 por ciento de recomposición salarial en las futuras paritarias para enfrentar el fuerte alza de precios tras la devaluación.

“Urge la apertura de paritarias, en las que obviamente cada uno de los gremios negocia por su lado. Las conversaciones que se mantienen son para unificar las demandas en un piso del 30 por ciento”, anticipó a NA un hombre cercano a Barrionuevo.

La misma fuente señaló que no se descarta avanzar en los próximos meses con la “unidad en la acción” en medidas concretas como movilizaciones o paro de actividades conjuntos, en caso de que haya “resistencias de la cartera laboral de Carlos Tomada” a los porcentajes negociados por estos gremios, o bien una imposición de topes salariales desde el Ejecutivo.

Consultado por el mensaje público que Caló envió días atrás a Moyano y Barrionuevo (“La unidad sindical está a la vuelta de la esquina pero primero hay muchos que tienen que deponer actitudes”, había advertido el metalúrgico”), este dirigente de la CGT Azul y Blanca señaló que los jefes sindicales opositores también se habían pronunciado en similar sentido.

“Ellos (por Moyano y Barrionuevo) ya dijeron que lo que estamos al frente de las centrales dejamos el cargo para elegir un conductor que sintetice a las tres CGT. Acá no habría problemas con eso, lo difícil es encontrar a ese hombre”, sostuvo el barrionuevista.

Mientras se profundiza la alianza entre los dos titulares de las CGT opositoras, Barrionuevo afronta el desafío de contener a un grupo de dirigentes de su central que se resisten a esta unión por su rechazo a Moyano ya que, precisamente, se habían encolumnado en la CGT Azul y Blanca por su enfrentamiento con el líder de Camioneros tras sufrir robos de afiliados por parte de ese gremio.