La Argentina pagará más del doble por los bonos entregados a Repsol

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El acuerdo y la nueva deuda deben pasar por el Congreso. Los analistas creen que el sector petrolero igual necesita un plan.

La Argentina pagará más del doble por el paquete de bonos que emitirá de u$s 5.000 millones para compensar a Repsol por la expropiación del 51% de acciones que la petrolera tenía en YPF. Según cálculos del mercado, la oferta que ayer el Consejo de Administración de la empresa española aprobó por unanimidad en Madrid –en reunión que se extendió por nueve horas–, terminará costando al Tesoro nacional unos u$s 10.680 millones nominales, teniendo en cuenta el pago de intereses de cada título (que promedian el 8%) en un término de 20 años.

Pero el costo podría incrementarse si el país tiene la necesidad de emitir una cartera adicional contingente de deuda por otros u$s 1.000 millones si los títulos entregados a la petrolera cotizan en el mercado por debajo de su valor nominal. En ese caso, la deuda se ampliaría hasta u$s 12.000 millones a pagar al 2033.

No obstante, según lo acordado, en ningún caso Repsol podrá recibir más de u$s 5.000 millones. Así lo explicó el ministro de Economía, Axel Kicillof, en una conferencia de prensa realizada de imprevisto en el Palacio de Hacienda, en la que estuvo secundado por el secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini (quien fue el encargado de negociar en los últimos meses con los españoles) y por el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. También estaban presentes, pero ya en un segundo plano, gobernadores de las provincias petroleras (miembros de la Ofephi) y el presidente de la estatizada YPF, Miguel Galuccio, quien paradójicamente fue una figura clave para acercar posiciones cuando se llegó a un pre acuerdo en el mes de noviembre.

En el arreglo no hay cláusulas de lock up, por lo que Repsol cuenta con la disponibilidad de vender desde el primer momento en el mercado los títulos que reciba como pago. Sin embargo, sea por la venta de los bonos a mayor precio que su valor nominal o porque retenga en su cartera los títulos hasta su vencimiento final, si obtuviera más de u$s 5.000 millones, deberá devolver a la Argentina la diferencia.

En el mercado apuntan que la petrolera dirigida por Antonio Brufau necesita liquidez -además de querer cerrar cuanto antes el conflicto que lleva casi dos años-, por lo que es probable que se “deshagan” de los bonos lo más rápido posible.

Por otra parte, entre los especialistas consultados por El Cronista, al Gobierno de Cristina Kirchner (que en definitiva no será el que se haga cargo del pago de esta deuda, porque a excepción del Boden 2015, todos los otros bonos contemplados en la oferta tienen un vencimiento posterior) Repsol le servirá como colocador de deuda en los mercados en un momento en que el país no tiene acceso al crédito internacional.

También señalan que aunque la deuda privada en circulación del país se terminará incrementando entre un 12% y 13%, resulta más conveniente que el pago de una sola vez de u$s 5.000 millones en efectivo; divisas con las que hoy no cuenta el Tesoro.

El acuerdo, que según fuentes oficiales se firmará mañana en Economía con autoridades de Repsol, contempla una cartera inicial de u$s 5.000 millones en títulos a valor nominal, sumado a otra cartera adicional de u$s 1.000 millones para cubrir la suma de pago establecida. De emitirse hoy el paquete inicial, el Gobierno tendría que recurrir sí o sí a la emisión adicional, porque los títulos en el mercado valen cerca de u$s 4.000 millones. El monto mínimo efectivo que acepta cobrar Repsol es de u$s 4700 millones. El pago de u$s 5.000 millones estará compuesto por: Bonar X (u$s 500 millones) con vencimiento en 2017 y una tasa del 7%, Discount 33 (u$s 1.250 millones) con vencimiento en 2033 y una tasa del 8,28% y el nuevo bono aún no emitido Bonar 2024 (u$s 3.250 millones), con vencimiento a diez años y una tasa de interés del 8,75%. Y el paquete complementario de 1.000 millones compuesto por: Boden 2015 (u$s 400 millones), con vencimiento en 2015 y una tasa del 7%; Bonar X (u$s 300 millones) y Bonar 2024 (u$s 300 millones).

En caso de incumplimiento de las partes, el acuerdo fija como instancia de arbitraje la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional. Según explicó Kicillof, el acuerdo supone que Repsol retirará las 31 demandas interpuestas en diferentes tribunales por la expropiación, incluyendo el reclamo ante el CIADI, donde pidió una compensación de u$s 10.500 millones. El convenio, a su vez, deberá ser ratificado por la junta de accionistas de Repsol, que se reunirá el 28 de marzo pero además tiene que ser legislado por el Congreso local, que también deberá aprobar la emisión de los bonos soberanos.

La firma definitiva de un arreglo es auspicioso para ambas partes y pone fin a una larga contienda. En España festejan y asumen que es un triunfo de Brufau (quien ayer votó a favor pero que no vendrá a Buenos Aires para la foto) al conseguir un arreglo más beneficioso que otras ofertas que habían acercado accionistas como la mexicana Pemex, que quedaron en el camino.

“El mercado descontaba que la Argentina no pagaría”, explicaron a este diario fuentes españolas. Por el lado de la Argentina es una señal al mundo en momentos en que el Gobierno está negociando con el Club de París, entre otras iniciativas. A su vez, destrabaría inversiones inminentes para YPF, como la segunda parte del convenio con Chevron en Vaca Muerta o proyectos con Pluspetrol.