Jujuy: la provincia mas peligrosa para ser “Mujer”

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Foto gentileza de Ahorajujuy.com

Según estadísticas de la Corte Suprema de la Nación, en 2016 hubo 10 mujeres muertas por violencia de género en la provincia, lo que da una incidencia de 2,68 víctimas fatales cada 100.000 mujeres.

Con la tasa de femicidios más alta del país, que triplica a la de la ciudad de Buenos Aires, y seis asesinatos en lo que va del año, Jujuy se convirtió en la provincia donde resulta más peligroso ser mujer y en la que las organizaciones sociales reclaman desde hace una década que se declare la emergencia en violencia sexual y doméstica.

La última estadística de la Corte Suprema de la Nación ubica a Jujuy en el puesto número uno por su tasa de femicidios, con diez muertes en 2016, una incidencia de 2,68 víctimas fatales cada 100.000 mujeres.

A pocos kilómetros, Tucumán mantiene una de las tasas más bajas, de 0,49, mientras que en la ciudad de Buenos Aires el índice quedó en 0,86, según datos del Registro Nacional de Femicidios de la Corte.


“Especialmente en Jujuy hay una situación de mucha opresión hacia las mujeres, con historias que expresan dominación, una condición de objetos, que desde hace décadas se repite en un sistema prácticamente semi feudal”, dijo Mariana Vargas, de la Multisectorial de Mujeres, organización que reclama declarar por decreto o ley la emergencia en violencia sexual y doméstica, y la implementación de un programa concreto.

El problema cobró tal magnitud que el Ejecutivo jujeño impulsó una reforma judicial para crear dos juzgados especializados en violencia de género que comenzarán a funcionar a partir de agosto en las ciudades de San Salvador y San Pedro.

La jueza del Superior Tribunal de Justicia de Jujuy y encargada de la Oficina de la Mujer del Poder Judicial, Beatriz Altamirano, aseguró que estos juzgados “son los primeros en el país con doble competencia”, tanto civil como penal, y representan un “gran desafío para bajar los índices de femicidios y atender la problemática de manera rápida y eficientemente”.

Al respecto, aseguró que “los femicidios vienen precedidos de hechos de violencia que algunas veces son denunciados, pero muchas otras no, por el peregrinar que tiene que realizar la mujer, porque la hacen esperar turnos o la pasan de una oficina a otra”.

De los tres casos registrados en 2014, Jujuy pasó a diez en 2016 y en lo que va del año ya suman seis las mujeres asesinadas.

Una de ellas fue Nahir Mamani, de 20 años, víctima de su pareja el 17 de febrero, quién la mató delante de su beba de un año.

Según denunciaron su familia y las organizaciones de mujeres, Nahir había buscado ayuda para frenar los ataques de Iván Agüero pero nunca recibió respuesta.

“Ella tenía hematomas en la cara, golpes en el cuerpo, estaba marcada con cuchillo en el estómago y ese día la dejaron ir. Como profesionales tendrían que haberse dado cuenta que era una chica que seguramente estaba con miedo y bajo amenaza”, contó a Télam el padre de Nahir, Victor Mamaní, quien denunció al estado por “abandono de persona”.

“Salí con mi hija de la comisaría y así toda sucia y lastimada la lleve a la oficina de Paridad de Género. Me dijeron que iban a hablar sólo con ella porque era mayor. Entró y en media hora la sacaron y le dieron un turno para los tres días siguientes”, siguió Mamaní, quien contó que el Estado tampoco actuó cuando la víctima fue su nieta, una beba que terminó con el 60 por ciento del cuerpo quemado en un confuso episodio.

“No murió de milagro. Inmediatamente yo hice la denuncia en el Hospital de Niños para que actúe una asistente social y tampoco se le hizo el seguimiento al caso”, sostuvo el papá de Nahir.

Vargas se refirió a la necesidad de que el Estado intervenga sin que la víctima pida ayuda: “hay muchas razones para hacerlo aunque la mujer esté encerrada en el círculo de violencia, empezando por el riesgo para los hijos y porque crecen educándose de la realidad de una forma equivocada, donde aprenden a ser víctimas o victimarios”.

“A Nahir se le dio un turno al que efectivamente no volvió porque ya estaba otra vez en el círculo de violencia. El Estado debe actuar cuando la mujer en algún momento logra estar en crisis, ahí es donde hay que atraparla y hay que ver como contenerla”, aseguró la activista al marcar lo que considera como un “fracaso en la atención de la emergencia en violencia”, dándose turnos “hasta para quince días después”.

“Yo creo que lo que hoy ocurre en Jujuy es que tenemos un estado de mostrador, que espera que la mujer vaya a la oficina a pedir ayuda” y el problema “no se resuelve con la apertura de nuevos centros de atención, como se jacta en anunciar el Gobierno”, advirtió.

En torno al programa para la declaración de emergencia, Vargas recordó que “históricamente se han presentado varios proyectos de ley que eran apoyados por los que hoy son gobierno y miran a un costado”.

Altamirano explicó que además de la creación de estos nuevos juzgados, se encaró una reforma integral que incluye talleres sobre violencia doméstica y perspectiva de género para todo el Poder judicial, las fuerzas policiales y agentes sanitarios, quienes son los primeros en tomar contacto con la víctima.

Eso servirá para que las mujeres se animen a ir a denunciar y reciban “una contención que la ayude a continuar con el proceso ya que muchas veces es abandonado a poco de iniciarse”, concluyó la jueza.

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Mariano Javier Pepa
Director General - Tec. en Gestión de Medios Masivos de Comunicación - Diseñador Web