Autorizan a estudiar en una universidad y terminar en otra sin perder materias

El nuevo programa de equivalencias automáticas empezará a regir, en una primera etapa, en todas las carreras relacionadas con las ingenierías, las informáticas y las arquitecturas.

Novedades importantes a nivel educativo. De cada diez jóvenes que ingresan a la universidad en la Argentina, siete se quedan en el camino.

La tasa de graduación aquí es una de las más bajas del mundo, con un dato crítico: el 40% de los estudiantes que se anotan en primer año ya no se inscriben en el segundo. Hay muchos factores que explican este abandono, pero las autoridades nacionales creen que la estructura rígida del sistema universitario -que desalienta la movilidad entre lugares geográficos y trayectos profesionales- juega un rol fundamental.

Por eso avanzan con una reforma que flexibilizará la forma en que se cursan las carreras universitarias. Será a través de un sistema de “créditos” –al estilo de los que existe en los países europeos- que certificarán los conocimientos adquiridos en una universidad para hacerlos valer, automáticamente, en otra. Funcionará tanto en universidades públicas como privadas.

Y si bien la iniciativa tiene la aprobación de buena parte de la comunidad académica, algunas voces son críticas o señalan que no tendrá mayor utilidad.

Según detalla el diario Clarín, setenta y cinco universidades, de las poco más de cien que hay en el país, ya firmaron el “acuerdo de reconocimiento académico” que entrará en vigencia en julio.

Están adentro casi todas las universidades públicas grandes (Córdoba, La Plata, Tucumán y Nordeste, entre otras), con la ruidosa excepción de la Universidad de Buenos Aires, la más numerosa.

“Lo estamos estudiando y podríamos firmarlo más adelante. Estamos viendo cuáles pueden ser los beneficios de entrar en el sistema”, dijeron fuentes de la UBA.

El nuevo programa de equivalencias automáticas empezará a regir, en una primera etapa, en todas las carreras relacionadas con las ingenierías, las informáticas y las arquitecturas. Luego seguirán las agronomías, y más adelante las carreras masivas y más complejas, como derecho o ciencias económicas.

Se buscará, además, acuerdos bilaterales e internacionales, para que también sean válidos en otros países del mundo.

Para unificar el sistema se establecerá una unidad de medida del conocimiento académico, a la que llamaron RTF, por “reconocimiento de trayecto formativo”.

Cada materia otorgará una cantidad de RTF que podrán usarse luego para acreditar conocimientos en materias equivalentes o compatibles de otras universidades.