Buenos Aires estrena su primera playa natural con arena

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El sector de arena tiene unos 300 metros de largo, junto a una franja parquizada.

Se encuentra en la Reserva Ecológica Costanera Sur. La gente volverá a caminar por un antiguo paseo recuperado: la rambla donde solía funcionar el balneario municipal.

Buenos Aires estrena hoy su primera playa natural, en una de las márgenes del Río de la Plata que baña la costa de la Reserva Ecológica.

Aunque está prohibido bañarse, los visitantes podrán disfrutar de un sector de arena rodeado de verde y agua. El murmullo del río y el canto de las aves acompañarán la tranquilidad.

También en la Costanera Sur se recuperó otro espacio de importancia patrimonial. La gente volverá a caminar por un antiguo paseo recuperado: la rambla donde solía funcionar el balneario municipal.

Según detalla el diario La Nación, para acceder a la playa, que quedará habilitada pasado el mediodía tras su inauguración oficial, bastará atravesar la Reserva Ecológica, un predio favorecido por la gran riqueza de flora y fauna presentes.

Allí, en el cruce de los caminos De los Sauces Criollos y Del Medio, el río estará más cerca que nunca para el millón de visitantes que anualmente recorren este parque natural.

El trayecto puede ser más largo o más corto -en este caso, serían unos dos kilómetros desde la entrada por la avenida Brasil-, depende del sendero que se tome. La playa tiene poco menos de 300 metros de largo y una linda vista al horizonte.

“Se recuperó la costa, reacomodando la materia prima que estaba en el lugar”, explicó Germán Ausino, gerente operativo de la Reserva.

“Fue un proceso natural, como lo fue en su momento la formación de la Reserva Ecológica, tras la caída del proyecto de la Ciudad Administrativa”, agregó el funcionario. Allá por 1984, cuando el plan para urbanizar esas 360 hectáreas no avanzó, la propia naturaleza se adueñó del lugar.

El nuevo paisaje se completa con un área de descanso contigua que invita a permanecer largas horas. Este sector ya fue inaugurado tiempo atrás y día a día decenas de visitantes, muchos de ellos estudiantes de colegios que participan de actividades de educación ambiental, lo disfrutan.

Hay bancos y mesas construidos con material reciclable y la zona fue reforestada con 160 especies de plantas nativas, como palmeras Pindo y cortaderas. Una baranda de madera marca una división entre este parque verde y la playa, pero el panorama natural no conoce de límites.

A la playa se podrá acceder en el mismo horario en que abre la reserva, entre las 8 y las 18. Sobre el dato curioso de que sea estrenada pasada la temporada de verano, se pudo saber que está en sintonía con desalentar que los visitantes ingresen al agua. Personal de seguridad custodia el lugar.