Julio De Vido irá a juicio oral por la tragedia de Once

La defensa del ex ministro y actual diputado nacional hizo varios planteos rechazados por Claudio Bonadio, el magistrado que investiga el caso. También envió a juicio a Gustavo Simeonoff.

El juez Claudio Bonadio dio por terminada la instrucción del caso conocido como Tragedia de Once y decidió elevar a juicio oral y público a dos de los imputados en la causa. El juez, según confirmaron fuentes judiciales a Infobae, determinó que el ex ministro de Planificación y diputado nacional por el Frente para la Victoria Julio De Vido deberá ser juzgado por un tribunal oral por su responsabilidad en el choque del 22 de febrero de 2012 en el que hubo más de 50 muertos y más de 700 heridos.

El otro ex funcionario que debe ir a juicio oral y público es Gustavo Simeonoff quien fue secretario ejecutivo de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIREN).

El ferrocarril Sarmiento, donde se produjo el trágico choque, era explotado por la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) . El año pasado en la primera etapa del juicio el Tribunal Oral Federal 2 condenó (entre otros) a ex funcionarios, empresarios y al maquinista del tren que chocó por la Tragedia.

La decisión de Bonadio se da luego de que la Sala II de la Cámara Federal porteña confirmara los procesamientos dictados por el juez. Los camaristas Martín Irurzun y Eduardo Farah habían dicho que “existen en la causa suficientes elementos como para afirmar que, efectivamente, De Vido conocía las graves falencias que rodeaban la explotación del transporte ferroviario prestado por Trenes de Buenos Aires SA, sin perjuicio de lo cual -y pese a tener dicha potestad- no adoptó ninguna medida orientada a reencauzar el servicio”.

A De Vido se le imputa el no haber controlado- mientras era el ministro de Planificación y el área de trasporte estaba bajo su dominio- el modo en que la firma TBA llevó adelante la explotación del ferrocarril hecho que provocó que los trenes siguieran en funcionamiento a pesar del deterioro y los problemas de seguridad que implicaban para los pasajeros.

En tanto a Simeonoff se le imputa el no haber avanzado en la renegociación del contrato con la firma TBA (que explotaba ferrocarriles desde la privatización de los 90).

Tanto el fiscal Ramiro González como las querellas pidieron la elevación a juicio de la causa. Simeonoff no hizo ningún planteo para que el expediente siga su camino hacia el juicio oral.

En cambio la defensa de De Vido realizó tres: nulidad, recusación y apelación porque considera que la investigación debe completarse.

Bonadio consideró a los planteos de la defensa de De Vido como un “mero intento por dilatar la tramitación del proceso”, los rechazó “in limine” y decidió elevar la causa a juicio oral y público.