Capitanich reconoció que existen 160 casos “agudos” de desnutrición en Chaco

Tras la internación de una beba indígena, el Gobernador minimizó la problemática y dijo que existe en “parajes aislados”. Además criticó la difusión periodística de la noticia. La oposición cuestionó la falta de estadísticas.

Chaco volvió a ser noticia ayer por un nuevo caso de desnutrición infantil. Tres meses después de la muerte de un niño de 7 años, una beba de sólo dos meses de edad, fue diagnosticada con ese cuadro.

Según el Centro de Estudios Nelson Mandela (CENM), la nena, de la etnia wichí, permaneció internada entre el 9 y el 13 de marzo en el servicio de neonatología del hospital Güemes de la localidad de Juan José Castelli. La menor ingresó con “desnutrición, hipertermia por hipoaporte e ictericia neonatal”, aunque en la documentación médica no se aclaró el grado de desnutrición que presentaba.

Un día después de que la noticia llegue a medios nacionales, el gobernador Jorge Capitanich volvió a mostrarse molesto por la difusión. “Solamente se publican las noticias malas, ninguna de las buenas se publica”, se quejó.

“Un caso es noticia nacional pero ¿por qué no se dice hubo 60 mil viviendas reparadas?” en ocho años en Chaco. “Lo que hicimos nosotros si lo compara con otras provincias no tiene parangón”, remarcó el ex jefe de Gabinete.

Sobre la niña oriunda del paraje Techat 3, el ahora candidato a intendente de Resistencia dijo que “está en proceso de tratamiento” y señaló que proviene “de una familia rural de un paraje rural” chaqueño. “Esos casos pueden existir como casos de situaciones de analfabetismo en parajes aislados“, explicó en declaraciones a radio MDZ de Mendoza.

En conferencia de prensa ofrecida en Casa de Gobierno reproducida por el sitio DataChaco, el funcionario dijo que se realiza un monitoreo de 1600 casos de desnutrición, 160 de ellos decarácter agudo, mientras que aseguró que su gobierno logró reducir de 4,5 a 1,1 por ciento el porcentaje de niños con ese problema.

E jefe de la Dirección de Materno Infantil del Ministerio de Salud Pública de Chaco, Gabriel Lezcano, dijo a la agencia DyN que la menor wichí se encuentra actualmente en su casa junto a sus padres. “La beba nació en el hospital del Bicentenario de Juan José Castelli con un estado de pretérmino límite, es decir que no llegó a las 40 semanas de gestación, pero sí con 2,800 kilos, que es un buen peso para esa edad gestacional”, dijo.

El funcionario indicó que la niña del paraje Techat 3, situado a 12 kilómetros de la localidad de Miraflores, fue dada de alta a los tres días de su nacimiento, puesto que evidenciaba buenas condiciones de salud. “Pero a la semana, una profesional del Ministerio de Salud fue a la casa de beba y se encontró con una mala progresión de peso, debido a una falta de lactancia materna, por lo cual la beba fue derivada de nuevo hasta al área de Pediatría del hospital de Castelli, donde fue internada para proveérsele una alimentación mixta, con relactación y suplementos”, indicó.

Lezcano apuntó que la niña respondió de buena manera al tratamiento médico, ya que “empezó a aumentar de peso, más precisamente 30 gramos por día” por lo cual fue dada de alta a los pocos días, mientras que “a la madre se la instruyó sobre la importancia de la
lactancia materna”. E informó que la beba, que cursa su novena semana de vida, actualmente se encuentra en su casa con “un buen estado de salud”, puesto que presenta “un peso de 3.500 kilogramos”.

“El jueves estuvo nuevamente en observación y quedaron descartadas otras patologías”, dijo. Y aseveró que el próximo lunes viajará hasta El Impenetrable para constituirse en el hogar de la niña wichí, a fin de “evaluar los procesos sanitarios en marcha y hacer evaluación socio sanitaria, para ver las posibilidades de coordinar una asistencia integral a esta familia”.

Crítica opositora

Ante la difusión de la noticia, la vicepresidenta segunda de la Cámara de Diputados nacional, Patricia Giménez, denunció hoy que “desde hace casi una década, el Estado argentino ha omitido la elaboración de estadísticas de desnutrición infantil”.

Remarcó que el Gobierno “oculta la pobreza y la indigencia con índices obscenamente mentirosos y falaces”. En este sentido, consideró que “al negar las necesidades reales no se diseñan políticas ni se destinan fondos para algo -que no existe-“, por lo que reclamó la “elaboración de diagnósticos poblacionales de desnutrición”.

“La desnutrición infantil sigue siendo una herida abierta en la Argentina de hoy. Según informes, la Argentina produce alimentos para 300 millones de personas, donde sólo el 11% es para consumo interno”, concluyó la diputada.

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Mariano Javier Pepa
Director General - Tec. en Gestión de Medios Masivos de Comunicación - Diseñador Web