Luego de casi catorce horas de debate y con 223 votos a favor, 5 en contra y 6 abstenciones, la Cámara baja dio media sanción a la iniciativa enviada por el Poder Ejecutivo. El texto original fue votado sin dificultades ya que los principales bloques opositores manifestaron su respaldo a la iniciativa oficial.

 

La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada con 223 votos a favor, 5 por la negativa y 6 abstenciones, el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo para declarar de interés público y de “objetivo prioritario” la reactivación de los trenes y crear Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado. Los principales bloques opositores –UCR, PRO y Frente Renovador–- acompañaron al oficialismo en la votación, que se dio minutos después de las dos, pero en los discursos cuestionaron la política ferroviaria del kirchnerismo.

En tanto, los diputados Alcira Argumedo (Proyecto Sur), Claudio Lozano (UP), Manuel Garrido (UCR) y todo el bloque del GEN, compuesto por Margarita Stolbizer a la cabeza, María Virginia Linares, Fabián Francisco Peralta y Omar Arnaldo Duclos decidieron abstenerse de la votar.

En campaña para las presidenciales, Florencio Randazzo buscó capitalizar la iniciativa y al caer la noche llegó al Congreso para dar una conferencia de prensa. El proyecto pasará al Senado.

“Es la consecuencia del proceso iniciado hace dos años y medio, por decisión de la Presidenta”, dijo el ministro del Interior y Transporte en el Salón de Pasos Perdidos, acompañado por Julián Domínguez, titular de la Cámara y precandidato a gobernador bonaerense.

“El Estado es capaz de gestionar mucho mejor que los privados”, aseguró en el inicio del debate María Eugenia Zamarreño –diputada que responde a Randazzo–, y remarcó que una vez aprobado el proyecto. el Estado “recuperará el pleno control sobre la gestión de circulación de los trenes” y la “potestad sobre las vías”.

Al rato, Margarita Stolbizer (GEN) criticó la política ferroviaria, a la que vinculó con “el negocio, el capitalismo de amigos y la corrupción” en un “entramado de relaciones mafiosas entre empresarios, sindicalistas y funcionarios”. También calificó al proyecto como “puro merchandising” ligado a la precandidatura de Randazzo, habló del “colapso” del sistema y agregó que “la máxima expresión de esto fue la tragedia de Once”, que dejó 51 muertos.

“Este proyecto logra un balance con un Estado que invertirá en la infraestructura necesaria mientras que le permite al capital privado competir en la operación de manera sana”, argumentó Federico Sturzenegger el voto a favor del macrismo. “Toda mejora tiene que ser entendida por la oposición como algo que necesitamos todos, como un invento válido de mejorar un desastre”, dijo Felipe Solá, por el Frente Renovador. “La única política del Gobierno fue subsidiar a las empresas y controlar deficientemente, mientras los usuarios viajaban cada vez peor”, marcó la radical Patricia de Ferrari.

“Esta ley es el clásico de las estatizaciones: nos quedamos con el muerto del vaciamiento y la desinversión, para poner en valor empresas que vuelven luego a manos privadas”, cuestionó Pablo López, del Frente de Izquierda. Sus tres integrantes fueron los únicos que anunciaron el voto en contra y colocaron en sus bancas una foto de Mariano Ferreyra, muerto a manos de una patota de ferroviarios.