Asesinan a subcomisario de la Policía Federal

Intentaron robarle el auto, se resistió y alcanzó a herir a dos de los cuatro delincuentes. Su esposa no registró heridas de ningún tipo.

 

Un oficial de la Policía Federal fue asesinado anoche en un intento de asalto frente a su casa en el barrio porteño de Parque Chacabuco. El ataque, en el que participaron al menos cuatro delincuentes, se produjo poco antes de la medianoche cuando el subcomisario Daniel Gustavo Mazzuco viajaba en su auto junto a su esposa, que resultó ilesa.

Mazzuco se resistió a entregar su vehículo y se inició un feroz tiroteo. Trasladado al Hospital Churruca por una ambulancia del SAME, finalmente los médicos nada pudieron hacer para salvarle la vida. Entre los atacantes hubo dos heridos, uno de los cuales se logró fugar y el otro quedó detenido. El auto en el que se movilizaban apareció luego abandonado en la Villa Fátima.

Los delincuentes se desplazaban en un auto con el que cerraron el paso al vehículo del subcomisario, un Hyundai deportivo. Mazzuco se resistió y comenzó un tiroteo en el que se intercambiaron al menos 20 balazos. Dos de los delincuentes resultaron heridos por los disparos del oficial, pero uno de ellos fue rescatado por sus cómplices. El restante herido fue abandonado en el lugar y fue trasladado luego al Hospital Piñero, en el barrio de Flores, donde los médicos lo operaron y continúa internado.

En inferioridad de condiciones, el subcomisario fue finalmente herido de varios disparos por uno de los asaltantes. “Se arrimó cerca de la puerta y le vació el cargador”, señaló uno de los vecinos que alcanzaron a ver el intento de robo. La puerta del lado del conductor, donde se encontraba Mazzuco, presentaba el impacto de nueve proyectiles.

El subcomisario se desempeñaba en la Comisaría 32, sobre la Avenida Caseros 2722. Hace dos semanas, en Lomas de Zamora, el cabo primero de la Federal, Miguel Angel Carabetta, de 36 años, fue asesinado por ladrones que le robaron su auto. A lo largo de 2013 fueron asesinados 40 policías, la mayoría en localidades del Gran Buenos Aires. En 2014, otros 36 efectivos fueron muertos solo en el Conurbano.