Avalancha en el Cerro Vespignani ocasionó la muerte de una turista

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turista muere en el Chalten

La víctima es una turista que estaba practicando snowboard en el Cerro Vespignani, en El Chaltén. Había venido de Estados Unidos, fue sorprendida por un alud y falleció. Sus compañeros se mantuvieron a salvo.

 

Se trata de una turista estadounidense de 29 años que encontró la muerte el lunes pasado cuando una avalancha en el cerro Verpignani, en la localidad  de El Chaltén, en Santa Cruz, la arrastró más de 200 metros y cayó al vacío. La joven, Elizabeth Devon Daley, oriunda de la ciudad de Washington, había viajado a la Argentina para practicar snowboard.

Cuando fue alcanzada por el alud, se encontraba junto a otras seis personas que también eran deportistas. El cerro está ubicado cerca de Lago del Desierto. Es una zona de montaña virgen, apta para deportes extremos, pero que no cuenta con la seguridad de un centro invernal. Poco después de la estampida de nieve, los compañeros dieron aviso al Centro Andino de El Chaltén, con lo cual la Comisión de Auxilio local  llevó a cabo la operación de asistencia.

Los operativos de rescate estuvieron a cargo de Gendarmería Nacional y Parques Nacionales, que se trasladaron al lugar para rescatar a la turista. Según lo comentado por personal de las instituciones involucradas en el rescate, al menos 8 personas habrían efectuado las maniobras de descenso del cuerpo.

En este sentido, el juez interviniente en la causa, Carlos Narvarte, indicó que el cuerpo fue trasladado a Río Gallegos, donde será sometido a una autopsia “para determinar las causas de la muerte”.

De acuerdo con la información de las autoridades de El Chaltén, Daley tenía carnet de guía profesional de montaña y también de instructora de esquí y de snowboard. Los familiares viajarían al país, mientras se llevan a cabo los trámites para la entrega del cuerpo.

La deportista había publicado el domingo  fotografías en Instagram donde relataba:”El tiempo y las condiciones de nieve son absolutamente increíbles aquí en la Patagonia. ¡Que alguien me pellizque!”.