Tres robos, un tiroteo, un secuestro y dos heridos en el mismo barrio

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El increíble hecho sucedió en Quilmes, donde un hombre fue abordado por cuatro ladrones que lo balearon. Luego, a media cuadra, un padre y tres menores fueron secuestrados. Mientras la Policía atendía estos dos hechos, una pareja llegó al lugar para pedir ayuda porque su casa había sido saqueada.

 

Con pocas cuadras de distancia y casi al mismo tiempo, tres familias del barrio Parque Calchaquí vivieron una noche de terror.

La secuencia de los delitos se inició cuando un hombre que salió a pasear el perro, fue atacado por cuatro delincuentes que lo obligaron a ir a su casa. Ante los gritos de su esposa y los ladridos del animal, los vecinos llamaron a la policía. Los ladrones, antes de escapar y en represalia, le dispararon al hombre en el brazo y mataron de un tiro al perro.

Tan sólo a media cuadra de este hecho, un vecino salió a buscar a su hija y a dos amigas a un shopping cercano. Cuando emprendían el regreso, el auto en el que viajaban fue interceptado por delincuentes que obligaron al conductor a llevarlos a su vivienda. El hombre intentó convencerlos de que no fueran, ya que en el barrio había una fuerte presencia policial por el robo anterior. Los delincuentes hicieron caso omiso, sin saber que lo peor estaba por comenzar.

“Les dije que no vayamos a mi casa porque estaba el móvil policial. No me creyeron.Cuando llegamos, yo bajé, se dieron cuenta de que estaba la Policía. Después quisieron fugarse y al enfrentarse con el móvil policial comenzó un tiroteo”, relató Rubén Medina, el padre de una de las chicas heridas.

Para poder escapar, los delincuentes tomaron como rehenes a las tres adolescentes, pese a que dos de ellas ya habían sido baleadas. Tras circular unas 15 cuadras, el auto en el que escaparon comenzó a prenderse fuego. “Una de las chicas le dijo: ‘O nos matas de un tiro o nos morimos quemadas'”, contó Medina. Las adolescentes fueron liberadas sobre la avenida La Plata y llevadas al hospital por un vehículo que transitaba por esa arteria.

En la misma cuadra, donde estaban los móviles de la Policía, acudió una pareja desesperada y denunció que su casa, situada a 500 metros, estaba siendo desvalijada. El dueño contó que regresaba a su vivienda con su mujer luego de denunciar el robo de su moto, y al ver que la reja estaba rota, notaron la presencia de un ladrón dentro del inmueble.

En ese momento, fueron en búsqueda de la policía. En el camino, hallaron un patrullero que les dijo que fueran hasta la calle Brasil y denunciaran el robo porque en ese lugar había más móviles. “Estuvieron un tiempo largo porque la reja la rompieron a los golpes. Alguien tuvo que escuchar algo”, sostuvo el joven asaltado.

No hay detenidos por ninguno de los tres asaltos.

Fuente: Infobae