Córdoba recibió a 2219 venezolanos en los últimos tres años

La inmigración de venezolanos al país creció un 502% desde mediados de 2015 hasta abril de este año, según datos otorgados por la Delegación Nacional de Migraciones Córdoba. 

“La última noche en Venezuela no dormí. Me quedé toda la noche viendo a Moisés para que no se me olvidara su rostro, su aliento, sus cachetes… Pensé que se me quebraba el pecho porque yo ya sabía que estaba abandonando mi país”, relató Mileydy Guzmán, oriunda de Caracas, para Córdoba Times.

La venezolana de 32 años espera ansiosa el momento en que su pequeño hijo Moisés pueda arribar a la Argentina. Ella emprendió su viaje lejos de sus tierras natales y de su familia, al igual que tantos otros jóvenes venezolanos decididos a migrar.

La profundización de la crisis política y social en el país gobernado por Nicolás Maduro, originó el fenómeno conocido como “éxodo venezolano”. Adultos jóvenes comenzaron a emigrar de Venezuela con el objetivo de eludir el estado de crisis humanitaria por el que está atravesando. Además, se mantiene la esperanza de, a la distancia, auxiliar a aquellos parientes que no pudieron abandonar el país latinoamericano y que necesitan ayuda. “Sin mi ayuda, no viven” afirmó Mileydy, explicando que la inflación que se sufre todos los días en su país ya es más del 8000% y que los sueldos básicos no alcanzan. “Si yo trabajo y gano mi dinero, quiero comprar lo que quiero, no lo que me des”, admitió. 

Asimismo, los niveles de delincuencia se acrecentaron a medida que la crisis se iba profundizando. Tener que permanecer encerrado en el hogar a partir de las seis de la tarde, junto a los numerosos robos diarios de bolsas de comida, de celulares y la constante presencia de ladrones armados, lo que incrementa el peligro de cargar objetos de valor, son circunstancias con las que tenían que convivir todos los días, según sostuvo la joven.

De acuerdo con los datos presentados en 2017 por la Organización Internacional de Migraciones de las Naciones Unidas (OIM), aproximadamente 1,6 millones de venezolanos se encuentran viviendo en distintas partes del mundo desde hace más de tres años. En Argentina, según la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) delegación Córdoba, Venezuela constituye la segunda corriente principal de inmigración, representando a más del 10% de los inmigrantes que arriban al país.

Las cifras recolectadas entre el año 2015 y el mes de abril del corriente año muestran que Córdoba recibió a 2219 venezolanos. La DNM, por su lado, afirma que en los últimos tres años la migración proveniente de dicho país creció un 502% en la provincia. Entre 2016 y 2017 el número se triplicó: 44 mil radicaciones se concretaron. Sin embargo, este año el crecimiento ha sido exponencial. En el primer cuatrimestre (enero-abril) arribaron 697 venezolanos, es decir, un 70% del total albergado en el 2017 (982 migrantes). Desde la institución cordobesa se estima que si se mantiene el ritmo actual durante los próximos dos cuatrimestres, el número se incrementará alrededor del 113% este año en relación con el anterior.

Si bien Venezuela fue suspendida del Mercosur, esto no afectó a los trámites de residencia de las personas provenientes de ese país. Argentina los reconoce como miembros asociados, por lo que mantienen la posibilidad de radicarse por el criterio de nacionalidad. En la provincia de Córdoba, para obtener un DNI con residencia temporaria (por dos años), se solicita la presentación del pasaporte al día y del Certificado de Antecedentes Penales del individuo en el país en donde estuvo los últimos meses. Además, deberá presentar una Declaración Jurada del Domicilio actual.

Mileydy está en Argentina hace 8 meses. Es Licenciada en Seguridad Laboral y, actualmente, dirige una peluquería ubicada en una galería del centro de la ciudad. Durante los primeros años de su juventud se había especializado en la técnica de uñas para pagar sus estudios. Sin embargo, hace tres años retomó el oficio en Venezuela y considera que este trabajo fue lo que le abrió muchas puertas en ambos países.

La joven venezolana manifestó que, cuando comenzaron las protestas en contra de la Asamblea Constituyente en mayo de 2017, tuvo ante sus ojos un panorama poco alentador: las fuerzas armadas del gobierno reprimiendo severamente al pueblo, 150 personas fallecidas a lo largo de tres meses y más de 5000 detenidos menores de edad.

“Hacíamos lo que llamábamos “trancazos”: trabábamos las entradas con piedras y permanecías hasta cinco días encerrado en la casa, mientras que la policía rondaba por las calles disparando. Mi hijo lloraba y yo tenía que acostarlo en el piso, nervioso. Yo me decía: tengo que sacar a Moisés de esto”.

Estos hechos de violencia, el miedo a que su hijo pudiera ser víctima de un enfrentamiento y la continua búsqueda por libertad para ambos, la motivaron a tomar la decisión de irse. No obstante, su hijo de apenas 8 años permanece en Venezuela junto al resto de su familia. Moisés, bajo la tutela de su papá, espera a que su mamá se estabilice económicamente y pueda recaudar lo necesario para enviarle un pasaje; “cuesta entre $30000 y $40000 traerte un niño por avión”, nos contó.

Luego de vivir durante un mes en Buenos Aires se mudó a Córdoba. El motivo fue que al comparar los precios de alquileres, observó que una habitación en Buenos Aires le costaba aproximadamente lo mismo que un departamento en la capital cordobesa. También sostuvo que Córdoba “es una ciudad mucho más tranquila, más linda y donde se puede criar a un hijo”.

¿Por aire o por tierra?

Mileydy llegó a Argentina con su valija de 23 kilos y la ropa que tenía puesta, luego de aproximadamente 4 días de viaje en avión. En la actualidad, la disponibilidad de vuelos internacionales desde Venezuela se ha vuelto muy escasa, por lo que para abandonar el país se han comenzado a utilizar aviones muy pequeños que parten desde la localidad costera de Barcelona hacia Sao Pablo y de allí a Buenos Aires. 

“Tuve que vender mi auto y las cosas que tenía, (…) la inflación es tan fluctuante que te puede cambiar de la mañana a la tarde. Por eso, la gente se está viniendo por tierra porque es mucho más económico”, manifestó la joven venezolana.

El viaje por tierra cuesta alrededor de 300 a 350 dólares y dura 11 días. Greyns Azuaje tiene 28 años, es venezolana y trabaja en la peluquería junto a Mileydy. Llegó al país hace dos meses por medio de esta travesía. “El viaje fue rudo porque nunca había salido de mi país, nunca había viajado tan lejos y tomé el riesgo. Llegaba a un lugar, bajaba del colectivo y compraba el próximo pasaje”, relató.

Mileydy Guzmán (izq) y Greyns Azuaje (der) en la puerta de su negocio “Koquetas Nails”, ubicado en la Galería Mitre, en el centro de la ciudad de Córdoba.

Greyns tiene dos hijos, una niña de 12 años y un varón de 4 años, que actualmente viven con su padre en Venezuela. “Mi marido me está apoyando mucho, no es fácil, la distancia, el vacío. Estamos muy mentalizados que hay dos personas que dependen de nosotros y nos ayudamos mutuamente”, afirmó. Muy convencida sostuvo que jamás había pensado en irse de su país hasta los días previos a su viaje; su caso no fue algo planeado, sino espontáneo: a partir de una propuesta laboral, tomó la decisión. 

“Jamás me imaginé salir de mi país ni separarme de mis hijos y mi marido. De cada familia, uno tiene que salir para que el resto sobreviva (…) hay cosas que por más que trabajes, no las puedes comprar. Nosotros no somos un país que está acostumbrado a emigrar, entonces desprenderse de toda una vida sin saber si vuelves algún día es muy difícil”, finalizó.

A Argentina, y especialmente a Córdoba, llegan por consejos de amigos y familiares quienes son los que les brindan los primeros datos. En las redes sociales se encuentran como “Venezolanos en Argentina”, donde te podes conectar con la comunidad de forma más general y, específicamente, como “Venezolanos en Córdoba”, constituyendo un grupo mediante el cual se responde a las principales dudas de las personas que deciden emprender el viaje con la ilusión de lograr una mejora en su calidad de vida.