Ocho reformas de apertura que realizó Raúl Castro durante su mandato

Raúl Castro llegó al gobierno de Cuba como presidente provisional en 2006, reemplazando a su hermano Fidel gravemente enfermo. En el 2008 se consagró oficialmente como el sucesor siendo electo Presidente por la Asamblea Nacional. Este año habría dejado el cargo por decisión propia siendo sustituido por Miguel Díaz-Canel.

1- Los cubanos pueden alojarse en hoteles de turismo internacional

Desde marzo de 2008, el gobierno eliminó la prohibición que impedía a los ciudadanos de Cuba permanecer en los hoteles del Estado de su propia isla.

Hasta ese entonces, únicamente recibían la autorización aquellas parejas que quisieran celebrar su luna de miel, o estudiantes y trabajadores destacados que se hospedarían en centros laborales estatales que compartían un plan especial. La población que podía acceder a los pesos cubanos convertibles estaba habilitada para utilizar algunos servicios brindados por los hoteles como gimnasio y restaurantes, pero no podía permanecer en los mismos.

2- Trabajo por cuenta propia

En el 2010, el gobierno cubano decidió ampliar el trabajo por cuenta propia en la isla. Sin embargo, la entrega de licencias en el país entró en proceso de recesión desde agosto del 2017.

Según los últimos datos brindados por el Ministerio de Trabajo, los trabajadores que se sustentan por su cuenta, ascienden a 579.415 personas que se desempeñan, principalmente, en la elaboración y venta de alimentos, en el transporte de carga y de pasajeros y en el arrendamiento de viviendas y espacios.

3- Conexión Wi-Fi limitada

Desde el año 2013 comenzó a extenderse la conexión pública a internet en plazas y parques. Hasta ese año no se concebía la idea de que los cubanos pudieran conectarse con frecuencia a una red online. No obstante, existe una sola empresa de telecomunicaciones, Etecsa, y las posibilidades de conectarse son limitadas y caras en comparación al salario promedio de un cubano.

Las tarjetas permiten la conexión máxima de 1 hora y, la instalación hogareña, proyecto que comenzó a aplicarse de manera gradual a lo largo del 2017, supone únicamente 30 horas mensuales de acceso con tarifas que oscilarán entre los 15 y los 105 pesos convertibles cubanos (CUC, equivalentes a dólares) según la velocidad elegida. En caso de que el cliente utilice más tiempo la conexión, deberá pagar 1,50 CUC adicionales por cada hora extra, según difundieron medios oficiales.

4- Turismo y salida del país

En enero de 2013, el gobierno de Raúl Castro modificó los requisitos que se les exigían a los cubanos para poder viajar y se autorizó la salida de los mismos del país legalmente por dos años sin que eso signifique la pérdida de sus bienes o perjudique la posterior residencia en la isla.

Dichas reformas migratorias, actualizadas en abril de 2016 y en enero de 2018, permitieron que aquellos cubanos residentes en el exterior, que abandonaron el país de manera ilegal o superaron el tiempo en el que podían permanecer fuera, realizaran visitas temporales a Cuba o, inclusive, pudieran volver a vivir en su tierra natal.

Las nuevas leyes eliminaron lo que se conocía como “tarjeta blanca” o permiso de salida, que autoridades debían emitir para avalar el viaje. Actualmente, los médicos y los militares son los únicos que aún necesitan permisos especiales para abandonar el país centroamericano.

Según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), son 819.749 los cubanos que viajaron al exterior y el 11% de ellos se establecieron de manera permanente en otro país, recibiendo, en consecuencia, el estatus de emigrado.

5- Vehículos y casas propias

A partir del 2011, el gobierno autorizó la compra-venta de autos usados entre cubanos. Sin embargo, la prohibición para comprar vehículos nuevos no había sido eliminada. Recién el 19 de diciembre de 2013 la restricción que requería de un permiso oficial para adquirir un automóvil, fue eliminada. No obstante, los precios de los autos, instaurados por el gobierno, son mayores que lo que cuestan en el extranjero, por lo que siguen sin ser accesibles para la mayoría de la población.

En cuanto a la compraventa de bienes raíces en la isla, tras permanecer prohibida por décadas, fue una actividad permitida en 2011 constituyendo así un mercado nuevo en crecimiento.

También en 2011, el estado cubano permitió la compraventa de casas en el país, tras mantenerla prohibida por décadas, surgió así un mercado de bienes raíces que, aunque limitado, continúa creciendo.

6- Acercamiento con Estados Unidos

Si bien, desde diciembre de 2014, tanto Barack Obama como Raúl Castro expresaban en sus discursos televisivos que ambos países habían vuelto a comunicarse luego de más de cincuenta años de relaciones congeladas, el deshielo oficial se produjo el 20 de julio de 2015 cuando reanudaron sus relaciones diplomáticas y reabrieron sus embajadas.

Alan Gross, contratista estadounidense estuvo preso en la isla desde el 2009 bajo cargos de espionaje. Fue intercambiado en el 2014 por tres espías cubanos encarcelados en Estados Unidos.

Obama visitó La Habana en el 2016, 88 años después de la última visita de un presidente estadounidense. Sin embargo, el bloqueo económico que impone el país norteamericano a Cuba desde 1962 sigue vigente y las relaciones bilaterales han retrocedido desde que Donald Trump asumió la presidencia en 2017. Miguel Díaz-Canel, por su lado, en su discurso de asunción presidencial dejó en claro que las políticas exteriores de la isla se mantendrán inalterables, llevando a cabo sólo aquellos cambios que decida el pueblo.

7- Incentivo a la inversión extranjera

Presionado por la situación económica de la isla, Raúl Castro reformó una ley con el objetivo de promover el accionar de inversionistas extranjeros en el país caribeño. Diseñó un megapuerto en el ya existente puerto de Mariel, a unos 45 km al oeste de La Habana, transformándolo en el principal polo industrial.

A finales del 2015 y antes de inaugurar el renovado puerto, Castro renegoció la deuda con el Club de París que se encontraba congelada desde hacía más de 30 años.

8- Cargos políticos: límites temporales en los mandatos

La Asamblea Nacional de Cuba está integrada por 605 diputados.

Por una proposición del ex presidente cubano al Partido Comunista de Cuba, se modificó la forma original de gobierno y se estableció un límite de edad y de tiempo para asumir el mando en determinados cargos políticos. Los dirigentes fueron limitados a detentar el poder durante dos períodos de cinco años y se fijó que la edad máxima para ingresar al Comité Central del Partido sean 60 años. Para intervenir en cargos de dirección dentro del Partido Comunista se determinaron los 70 años de edad como el límite.